Mostrando entradas con la etiqueta rutina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rutina. Mostrar todas las entradas

14 de agosto de 2017

Distimia

Sentía tranquilidad... y curiosidad.
Salía del cuarto donde me alojaba para ver qué hacían los demás. Me acuerdo que tenía shorts y no hacía frío ni calor. Estaba poniéndose el sol, haciendo chispas sobre las hojas de los árboles. La gente charlaba relajadamente sentada sobre el pasto a la orilla del río. Habían vagones de trenes parados alrededor nuestro. No era un lugar lujoso, pero se sentía bien. La corriente del río era fuerte, pero extrañamente se dividía en dos direcciones. "El río tiene dos corrientes", me dije. "Es peligroso, a menos que sepas lo que estás haciendo, porque te arrastra". Veo a un amigo meterse, y caminar sobre el agua, que a pesar de todo no era tan profunda, y desaparece. Él sabe lo que hace, él va por su camino. Yo me contento con estar en la orilla, y hablar si quiero hablar, y callarme si quiero callarme. No me meto al río.

Me despierto.
La sensación del sueño se queda conmigo un rato, y al pensarlo, es bastante extraño, pero fue el más agradable que tuve en mucho tiempo. Me llevo el té a la cama, me pongo a leer. Mi gata se acurruca conmigo y empieza a ronronear. Afuera llueve fuerte, y ese es el único sonido que escucho. Es el mejor momento que tengo en mucho tiempo. Ese sueño y este momento, son el pico de felicidad en toda mi semana.
Darme cuenta de eso me hace romper en llanto.
No recuerdo qué es divertirme. Son tan pocos los momentos que quedan, y se están acortando tanto... 
Dejo el libro, me levanto a limpiar. Está todo sucio y desordenado. Mi gata, antes reconfortante, se convierte en una terrible carga que a veces me arrepiento de haber asumido. No para de maullar aunque le di comida, mimos, le abrí la puerta, intenté jugarle... hago todo lo que quiere y nunca es suficiente. Alejé a todo el mundo, pero ella vive conmigo, con ella no puedo. Me hostiga. No me deja estar en el único lugar que -por un tiempo-, es mío.
No quiero ver a nadie.
Quiero estar sola, más sola.
Lejos.
Necesito irme.
Me visto. No me gusta mi ropa, no me gusta mi pelo, no puedo arreglar mi cara ni con todo ese maquillaje. 
No importa cuánto lo intente, siempre me siento un payaso triste.
Me resigno.
La lluvia paró. Trazo un plan para hacer aunque sea una cosa de todas las que tengo que hacer, aunque lo único que quería era caminar sin rumbo.
Me voy. 
Voy a buscar las entradas para el recital. Las saco del sobre para ver si siento algo al verlas, algún vestigio de esa emoción tremenda que sentía antes, que me llenaba los ojos de lágrimas de sólo pensar lo que significaba tenerlas en mis manos.
Nada.
Busco algo, pero no hay nada emocionante.
Esta ciudad fue siempre igual.
Doy vueltas y vueltas pero ya conozco todas las calles.
Hace muy poco tiempo que me alcanza para comprarme algo de ropa -más por necesidad que por gusto-. Pero eso tampoco me entusiasma.
Camino hasta que no me dan más los pies, pero no quiero volver.
Vuelvo.
No soporto más la gente ni el ruido. El colectivo tarda una eternidad en venir, y la gente me mira como si tuviera la cara desfigurada. Espero no cruzarme ni al vecino.
Me duele todo el cuerpo, espero que haya sido suficiente para mandar a la angustia a dormir. 
No tengo más que una sopa para cenar, pero prefiero eso antes que ir a comprar o cocinar.
Llego a casa.
Aprovecho que sigo vestida para sacar la basura de hace dos días, quizás ahora me encierre dos días más. 
Suspiro aliviada al cerrar la puerta. No me crucé a nadie. No tuve que fingir una sonrisa más.
Mi gata maúlla de nuevo.
Tengo mensajes en el celular.
Me sirvo un fernet.
Lloro.

Lie with me
But I can't see
Is it fake? 
Is it real?


30 de diciembre de 2013

Nunca nada es suficiente

"Si todo funcionara bien,
viviríamos en una casa distinta, 
viviríamos en una ciudad diferente"

"¿A qué te podes acostumbrar?" me dice el cartel, mientras paso por la facultad en el colectivo. Parece como si lo hicieran a propósito... bueno, lo hacen. Entrar a un banco me recuerda cuánto dependo de ellos, y cuánto me dejo llevar por sus ideas... soy parte de su sistema, y lo odio. Todo está al revés en este mundo, y no hay forma de enderezarlo o de hacer una vertical eterna. Hubiera preferido muchas otras cosas, pero acá estoy, quién sabe por qué.

Ellos me enferman, porque me dicen cómo vestirme y qué hacer y a dónde ir. Me dicen qué comer por la boca, por los oídos y por los ojos. El mundo, todavía, es lo que ellos quieren que sea: El ambiente perfecto para que pierda la cabeza, y me enferme, y sufra. Era fácil pensar que la vida es difícil, pero lo difícil es darse cuenta que no te la hacen fácil...y bancártela.

I wish I could stay here- Basement♪
El hombre "digno" va al banco a pagar sus cuentas. ¿No sabe que simplemente va a darle, con su propio consentimiento, su dinero que tanto le costó conseguir, a los ladrones más grandes del planeta? Y si lo saben... ¿no tienen ganas de irse lejos, como yo? ¿No quieren ser libres, como yo? ¿Por qué miran la televisión y no dicen nada? ¿Por qué prefieren "decir lo que piensan" en Facebook sobre la primer huevada que se les ocurre, en vez de hablar de las cosas importantes? Las pantallas, y las cámaras, y las opiniones, el narcisimo... ¿a qué llegamos con todo eso? ¿A que a nadie le importe lo que piensen los demás, a menos que piensen algo sobre ellos mismos? Ah, ya te entendí, Facebook... querés que miremos la pantalla, para que no veamos lo que está pasando en el cielo...

Soportar día tras día esa rutina de viajar como vaca que va al matadero en el colectivo, y a la vez, soñar que estoy en la ruta, yendo a ningún lado, escuchando música, mirando el atardecer con ese amor imposible que me enseñaron a temer no conseguir nunca.  ¡Luchá! ¡Peleá por ese imposible! ¡Tenés que ser la más linda si querés triunfar! ¡Tenés que ser la mejor! ¡Tenés que esforzarte! ¡Sufrí, y algún día serás recompensada!

Mentiras
Todo es mentira.

Y bajo toda esa frustración, el conocimiento absoluto enraizado en lo más profundo de mi ser, de que esto NO está bien. Debería poder. Debería encontrarme. Debería encontrarlo. Debería poder ser quien soy. Debería poder irme. Antes, soñaba con vivir en New York. Todavía quisiera ir a conocer, pero ahora sueño con montañas, lagos, silencios, brisas, aromas... ahora sueño con la LIBERTAD, no con una estatua que dice representarla...

"Cierra tus ojos, duerme afuera
es más cálido que aquí adentro.
Yo estaré bien, 
correré y me esconderé.
Quisiera poder quedarme aquí."