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27 de octubre de 2009

La mujer ideal

-¿Te enojaste?
-No sé.
-Te enojaste.
-Sí.
-Sabés que no te enojaste conmigo, ¿no?
-¿Con quién me enojé entonces?
-Con vos mismo.
-¿Por qué?
-Por la frustración que tenés encima, te la agarras conmigo.
-Pero es con vos la cosa.
-No es conmigo. Es con vos mismo y tu ideal.
-Vos sos mi ideal.
-Yo soy la cara que le pusiste a tu ideal, no soy tu ideal.
-¿Cómo sabés? No estás dentro mío, no sabés lo que siento.
-Uno elige qué cara ponerle a su ideal, y resultó que ahora me elegiste a mí. Todos hacemos eso, a cada rato, imaginamos cosas que no son.
-¿Tan poco te creés que significás para mí?
-No. Una cosa es lo que significo para vos, otra cosa es lo que te gustaría que signifique.Soy lo que soy, más todo lo que vos deseás que yo sea.
-Nada que ver, sos lo que yo quiero.
-Sabés que no.
-Sé que sería feliz con vos.
-Yo sé que serías feliz conmigo si yo fuera lo que vos quisieras.
-Lo sos.
-Lamento decirlo, pero no lo soy...el ideal no existe.


Espero que despiertes, te espero...

16 de marzo de 2009

En construcción

Ladrillo por ladrillo vas construyendo una pared, midiendo el espacio, nivelando, emprolijando.Estas ocupado, pero te hace feliz el propio trabajo. Un día termina la construcción (o tal vez, te cansas de construír, llegó demasiado alto y necesitás parar); la miras, estas satisfecho.
Un día la pared se pone vieja...se deshace, se deforma, se despinta, deja de ser perfecta porque al fin tenés el tiempo de observarla y buscarle los defectos. Querías otra cosa, pero te salió así. Y ahora? Y ahora intentás darle la vuelta, intentás treparla. La pared te hace sentir encerrado, sin posibilidades, ya no hay nada por hacer, ya es muy tarde para empezar de nuevo. Y aunque te escapes sigue ahí, cada vez más destruída, porque los sueños que pusiste en ella ya no se reflejan ahí, se reflejan afuera. Tras pensarlo y pensarlo entre sus ladrillos sofocantes decidís que no queda otra opción que tirar esa pared abajo. Esa pared que construíste con tanto entusiasmo, a la que le dedicaste tanto tiempo y que entre cada fila de ladrillos tiene mil recuerdos. Te da cansancio el sólo pensar en empezar de nuevo. Te echas atras: " y si me quedo con la misma? quizás algún día vuelva a ser lo mismo de antes....no."
La decisión está tomada...y tengas el coraje para hacerlo vos mismo o no, se va a venir abajo...no queda otra que seguir construyendo, esperando que algún día, esa sea la definitiva. O acaso somos constructores innatos? no. Todos tenemos que aprender de cero, cada vez. son muy pocos aquellos que para sus primeras paredes piensan en todas las posibilidades que se ajusten a sus necesidades...