16 de enero de 2013

Desapego






Con mis manos del barro moldearé
De mi vajilla la verdad te haré beber
Desahogando demonios me liberaré
De mil trajes de odio, vergüenza, y por qués

El arte de desencadenar el poder
Ni dónde, cómo, cuándo, ni para qué
Abundancia es el dolor que transmuté
Libertad es olvidarme de mi ayer

Como regla, la posibilidad
Simple, natural, imantar realidad
Encontrar sin buscar
LLegar sin partir
Sentir sin hablar







I've been awake through the wrong decisions 
I've held the ground now I'm gaining soul 
I bit my tongue through the cold realizations 
I've been accused but I've only begun 







11 de enero de 2013

La lucha del escarabajo




Free me free me free me from this world. 
I don't belong here, it was a mistake emprisonning my soul. 
Can you free me free me from this world? 


Después de mucho vacilar, decidí ir al jardín a leer un libro. Me pregunté si en la biblioteca de casa habría algún libro sobre la depresión, y apareció justo frente a mí. No creí que fuera a servirme, pero era mejor que nada. Me senté afuera, dispuesta a leer, y poco después oí un ruido en el pasto. Había un escarabajo. A veces me gusta observar a los insectos y los animales, en un intento de entender cómo hacen. Me llamó la atención ver que el bicho estaba intentando subir por la esquina de la pared, moviendo lentamente sus patitas torpes haciendo equilibrio. Pensé que si lograba subir hasta la cima de la pared de unos 2 metros de altura, me iba a sentir bien por él. Pero el bicho subía y caía, y volvía a intentarlo una y otra vez. Decepcionada, me sentí identificada. Recordé el caballo que había visto el día anterior, abandonado en el asfalto, muerto de calor bajo el sol, sujetado a un carro y con los ojos tapados, queriendo soltarse. Yo deseaba que echara a correr. Tenía la fuerza para hacerlo, al igual que el escarabajo para trepar la pared. Sin embargo, ese era mi estado, no podía salir de mi propio pozo, no podía escapar de mis propias ataduras. Volví a leer. "Una persona triste se alegrará ante la perspectiva de placer. Pero nada es capaz de evocar una respuesta en la persona deprimida; la perspectiva de placer o de pasarlo bien sólo servirá, a menudo, para ahondar en la depresión". Escuché ruidos de nuevo y ví que el bicho se había encontrado con otro de su especie, bastante distinto, el cual supuse que era un macho. Miré ansiosa, esperando ver qué iba a suceder en ese encuentro. El macho simplemente se subió un segudo a la hembra, y luego cada cual siguió su camino. Me decepcioné. Inclusive eso era un reflejo de mi dolor. Finalmente se rindió, y empezó a caminar entre el pasto: No había salida. Me pregunté si los escarabajos no estaban diseñados para escarvar, debajo... Buscaba la salida por arriba, cuando quizás estaba diseñado para escapar por debajo. O tal vez, quizás, él sólo quería subir más alto para caer desde más altura y estrellarse contra el piso... como yo.
Luego pensé en escribir esto, y me levanté a buscar un cuaderno, cuando vi que dentro del libro, estaba mi libretita. Instantáneas respuestas y reflejos del Universo, señales entremezcladas. Entré en una pesadilla que no vuelve a convertirse en un sueño placentero, sin embargo no puedo volver a ignorar o a negar que todo lo que está afuera, provino de adentro.

5 de enero de 2013

Pesadilla

But does anyone notice? But does anyone care?
And if I had the guts to put this to your head...
But does anything matter if you're already dead?








Nunca fui buena para soltar las cosas,
nunca te he sido demasiado honesta.
A veces creo tener el as en la manga,,
mis pasados no entienden las consecuencias.

Veo imágenes y hasta las creo ciertas,
vuelve el coraje, me creo despierta.
Me tiro hacia atrás soltando la cuerda,
disfruto del vértigo... me estrello violenta.

Tal como un sueño se vuelve pesadilla,
el mundo oscurece y no encuentro salida.
Sueño escapar de mi mente siniestra,
nadie podrá ver la luz atrapada en ella.

Impotentemente inferior todo mi ser,
me pregunto cómo encontraron todos ellos el poder.
Nunca supe quién era ni quién podía ser,
no sé si quiero, o me aterroriza nunca saber.

Quisiera salir de esta prisión humana,
un día despertar en otro lugar,
cuerpo débil renacido en fortaleza,
dolor olvidado, flotar hacia las estrellas.

No puedo ignorar mis desaciertos,
No puedo salir de mis propias trampas,
No puedo controlar lo que siento,
No puedo olvidar los besos violentos. 
 




19 de noviembre de 2012

La puerta



Our minds bend
And our fingers fold
Entwined, we dream
I know




Ella se volteó y no se sorprendió demasiado, porque el encuentro, a fin de cuentas, había sido orquestrado por fuerzas mayores. No había dudas de las probabilidades, no tenía apuro ni preocupaciones. Pero aquí estaba el momento. Lo vio pasar entre la gente, y se dio cuenta de que él estaba ahí, y que eso era todo lo que importaba. Todo lo que sabía. Todo lo que existía. Él, ahí. En ese momento. Tal cual como ella lo había deseado.Y como si nada, como si no hubiera nadie alrededor, como si no hubiera nada que pudiera impedírselo, como si no importara su reacción ni su propia reputación, como si no tuviera ningún miedo ni inseguridad, como si no hubiera futuro o como si fuera algo natural, apoyó sus manos en las mejillas de él, acariciándolo mientras lo miraba en completa admiración, y lo besó suavemente. La respiración caliente, la suavidad de los labios y las lenguas, la dulzura segregada por la culminación de una larga espera. Esto estaba sucediendo de verdad.

Él se sorprendió, pero no se resistió. Cuando ella volvió a mirarlo, observó que gesticulaba, que su boca se movía, y podía oír ciertas palabras sueltas de lo que él decía, aunque no estaba prestándoles atención. Estaba inmersa en su amor por él. Él decía cosas que ella no podía escuchar, porque eran banalidades... quién sabe de qué estaba hablando... sonidos sin significado. Lo que ella sentía, no podía ponerse en palabras. La sensación de tenerlo tan cerca, de tocarlo, de besarlo, era maravillosamente abrumadora. Ella sonreía estúpidamente, y él le hablaba, aunque no fuera propio de él ser tan hablador. ¿Estaría nervioso? Sólo podía sentir ternura, y percibió que él podía sentir algo de lo que ella estaba emanando, que no podía no sentir algo.
Ella le dijo "Te amo" y lo volvió a besar, disfrutando de los pliegues y los despliegues, mordiendo, jugando, transmitiendo. Al despegar sus labios nuevamente, el volvió a hablar, pero ella siguió sin escuchar. Este momento era todo lo que existía, y necesitaba decírselo. "Sos hermoso", le dijo, y lo besó de nuevo. No sabía qué estaba diciendo, o no podía recordarlo, pero lo que sí entendía era que él le hablaba, le sonreía, la besaba y no se resistía, aunque él tampoco pudiera escuchar lo que ella le estaba diciendo. No podía hacer otra cosa más que amarlo, dijera lo que dijera, hiciera lo que hiciera. Finalmente él dijo algo que ella pudo captar, y pudo responderle: "sos el mejor". Y sintió que él por primera vez la escuchó, y la besó con más ganas. La respiración se volvió profunda, sus cuerpos se apretaron y la energía de la conexión los envolvió en un remolino de éxtasis.

El tiempo cambió, y ella escribió en el suelo: Solamente quería decirte que sos hermoso.
Y cuando cerró la puerta tras suyo, sintió una amenaza: alguien quería entrar. Sujetó el picaporte, pero por alguna razón, lo sujetó para abajo, facilitando a que la figura amenazadora abriera la puerta. Era inevitable que entrara. Cerró los ojos y gritó: ¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!

Cuando despertó, pensó. ¿Y si no era una amenaza? ¿Y si era él? ¿Y si asustarme impidió que volviera?
Entonces comprendió que si existía esa probabilidad (y debía considerarla), su propio miedo había impedido el reencuentro.

Ella había logrado acudir a él y serle sincera.
Pero cuando él había acudido a ella... le había sido tan imposible creerlo, que en su mente, lo habia convertido en el enemigo.

Y entonces escribió:

Si querés que pase, dejame entrar.
Si querés entrar, golpeá la puerta.
Yo voy a estar tratando de abrirla y mantenerla abierta.
Pero sabe, que cuando quiero, quiero para siempre.
Y te lo demuestro solamente hasta donde vos me dejes. 

La noche siguiente estaban cerca de nuevo, aunque ella no era consciente de poder elegir, como de costumbre. Las cosas parecían estar como siempre, pero él había cambiado. ¿El mensaje habría llegado finalmente? Esta vez, fue él quien la besó repentinamente. Y ella lo dejó entrar.









24 de octubre de 2012

El miedo a estar solos



No, it's not going to stop
'Til you wise up
No, it's not going to stop
So just...give up




Desde mi punto de vista, aunque manifestemos diferentes comportamientos y emociones, todos nosotros (los traumados), partimos de la misma base, del mismo problema de raíz: El Miedo.
La mayoría de nosotros, podríamos ser clasificados dentro de dos categorías de miedos:

1) Miedo a estar solos todo el tiempo.
2) Miedo a estar solos para siempre.

En la primer categoría, estarían aquellas personas que tienen tanto pero tanto miedo de estar solas, que no buscan a la persona ideal, si no a cualquiera que pueda apreciarlas, algo inmediato. Son capaces de mantener relaciones largas, destructivas, degradantes, paralizantes y dependientes. Es la clase de relación donde aunque al principio pueda existir el amor, más tarde, y sin excepción, comienzan los insoportables celos, la inseguridad, la desconfianza, violencia, falta de respeto, desconsideración, e idas y vueltas interminables entre otras cosas que mejor ni decirlas. Lo peor no es tener una relación así, si no varias. El miedo a estar solos aunque sea por un rato,  les lleva a buscar tener una relación atrás de la otra, con personas que son exactamente iguales a ellos mismos, con exactamente los mismos problemas, reptiendo el ciclo una y otra vez, sin saber por qué ni cómo pararlo. Sin saber, ni siquiera, que las cosas pueden ser diferentes.
Qué diferente que serían si se dieran cuenta que es fácil echarle la culpa a los demás, lo difícil es asumir la propia responsabilidad.

En el segundo caso, estarían quienes tienen relaciones cortas que no llegan a nada, o que tienen múltiples parejas sexuales que no les satisfacen completamente, o que quieren tener pareja pero tienen miedo al compromiso, o que simplemente sienten que no encajan con absolutamente nadie. Como ya dije, no importa de qué forma, en qué comportamiento, o en qué tipo de emoción negativa puedas manifestarlo; Si tu deseo es diferente a lo que estás viviendo, entonces hay algún miedo frenándote. Yo creo que en estos casos (y no estoy hablando de alguien que de hecho esté disfrutando plenamente de cualquier situación que elige), existe un miedo a estar solo para siempre. Hay una cierta desesperación por encontrar la persona indicada, porque uno no quiere conformarse con menos de lo que desea, pero a la vez, está la frustración de no encontrarla, y el miedo a no encontrarla nunca, o a encontrarla y no ser correspondido. Ese mismo miedo está impidiendo que el amor pueda ser encontrado y/o correspondido, porque el miedo y el amor no pueden convivir, son las dos caras opuestas de la moneda. El amor es libre, el miedo es esclavo, limitado.
Yo les diría que empiecen a hacerse la idea de rendirse... porque amar es fácil, lo difícil es resistirse.

Pero por suerte, existe una tercera clase de persona,  y creo que es a la que todo miedoso debería apuntar ser: Existen aquellos que simplemente aprendieron de sus experiencias anteriores lo que les gustaba y lo que no. Lo que preferían y lo que no.Y aprendieron a ir a la par de sus deseos, dejándose llevar tranquilamente, viajando livianos, sin cargarse la pesada mochila del pasado. Pasaron por diferentes etapas, en las que fueron descubriendo cada vez más sus preferencias, y encontraron cada vez más su libertad. No tienen miedo a estar solos, ni tienen miedo a estar en pareja. No dependen de nadie más que de ellos mismos, y son capaces de disfrutar de cualquier situación presente, sin preocuparse por el futuro, sabiendo inequívocamente que todo va a ir resolviéndose solo, y mejorándose cada vez más. Tienen una actitud de jugar, de ir con la corriente, no se hacen demasiado problema por nada, y persiguen sus intereses de una forma relajada sin expectativas, lo cual siempre les lleva a tener el éxito asegurado en todo a lo que ponen sus energías. Porque juegan al amor, no al miedo, y por lo tanto pueden ven las cosas como SON y tienen la habilidad de hacerlas concordar con como QUIEREN que sean.

Estas personas perdieron el miedo a estar solas (entre tantos otros miedos), y por consiguiente, lo estén o no lo estén, nunca se SIENTEN solas, porque entendieron que no se puede vivir ni del pasado que ya pasó, ni del futuro que nunca llega, y que además, si se relajan y se abren a las posibilidades, la vida tiene una extraña manera de darles todo lo que desean, casi instantáneamente.