“Siempre estás en camino hacia algún lado. La clave es: encuentra una forma de estar feliz donde sea que estés ahora en camino hacia donde realmente quieres estar (estamos hablando del estado de ser que deseas). No importa donde estés; donde estas está cambiando constantemente- pero debes llevar tu atención hacia donde quieres ir.”(Abraham-Hicks)
Un día, pensando en esta enseñanza, me di cuenta que cada vez que me sentía mal, era porque estaba mirando hacia atrás.

"-Cariño, ¿tú sabes por qué el pasado es pasado?-. Ned negó con la cabeza.
-Porque no funciona". (S. King)
La única forma de vivir la vida de una forma optimista, motivada y -a consecuencia de eso- exitosa y feliz, es mirando hacia delante, hacia donde queres ir. Observé gente que a mi parecer, sabe "vivir", y luego analicé mi situación. Todos estábamos viajando todo el tiempo, inevitablemente… estamos subidos a un mundo que no para de girar, en una vida que no para de cambiar, con un cerebro que no para de evolucionar, y dentro de un universo absolutamente mágico (del cual después de muchas pruebas a lo largo de mi vida, debería haber dejado de dudar hace rato)...
No es que yo viajaba en carreta y los demás en avión, o que a mi me faltaba gasolina y a los demás no. La diferencia entre ellos y yo era solamente en qué dirección mirábamos. Mientras yo miraba hacia atrás lamentándome de no estar donde ya había estado, queriendo captar momentos, personas, y situaciones, y de alguna forma, llevármelas conmigo (algo imposible, sabiendo que cada cual viaja solo y que no podemos controlar quienes van a la par nuestro y quienes eligen otro camino), los demás miraban hacia delante… aprovechando todas las oportunidades nuevas que aparecían en el camino.
Si uno viaja de espaldas, no llega a ver el paisaje hasta que ya se alejó de él… no llega a apreciarlo, ni a sacar nada de él, porque ni bien lo vemos, ya se convirtió en pasado.
Mirando hacia delante, por ahí podemos imaginar que vemos una luz… entonces podemos divertirnos esperando ver esa luz, observando alrededor, sin perdernos ningún detalle… y después alegrarnos aún más al encontrarla (porque si podemos imaginarla, ES)... y todo eso, disfrutando del viaje porque sabemos que tarde o temprano, vamos a llegar a ella…
