13 de junio de 2012

10 pasos para desenamorarse- Parte II

Según las estadísticas que me ofrece Blogger, el mayor tráfico que tiene esta página proviene de la búsqueda de la palabra "desenamorarse" en Google. Por lo tanto, la entrada más vista de este blog es 10 pasos para desenamorarse.

Si bien en aquel momento en que escribí ese texto, mis propios consejos me funcionaron bastante para sentirme mejor,  son superficiales y están incompletos. La verdad, lo que escribí hace unos años, me resulta bastante idiota. Con el paso del tiempo, mi perspectiva es muy diferente y mucho más profunda, y sé que me va a pasar lo mismo dentro de poco con esta misma entrada. Quiero alentar a aquellos que realmente quieren entender, aprender y superar su dolor, a tomarse el tiempo para leer esta segunda (Y MUCHO MEJOR) parte.


Enamoramiento

Empecemos por qué es el "enamoramiento". Hay una distorsión de lo que es el amor y el enamoramiento. Lo que aprendemos de las películas, los libros, las canciones de amor, la gente que nos rodea, nos forma ciertos conceptos de lo que es enamorarse y de lo que es amar. Creo que a la mayoría nos pasa o nos pasaba relacionar automáticamente la palabra "amor" y "enamorarse" a "dolor", "rencor", "rechazo" y muchos etcéteras.
Lo que yo entiendo es que el enamorarse, tiene dos caras opuestas, una positivo y una negativa. Y generalmente, nuestros conceptos se relacionan a lo negativo debido a los traumas y las experiencias que PARECEN haber sido errores en nuestras vidas.
Lo bueno de enamorarse es encontrar justamente todos aquellos aspectos positivos de una persona. Hay miles de razones por la cual nos gusta, la admiramos, la apreciamos, la queremos. Lo que frecuentemente se llama el "fin de la etapa de enamoramiento" es cuando empezamos a ver los aspectos negativos de la persona, o mejor dicho, lo que percibimos como aspectos negativos. No percibiríamos esos aspectos como "negativos" si supiéramos AMAR... (a lo que me referiré más adelante).
Por lo tanto, mi conclusión posible de lo que sería el enamoramiento, es: Percibir todo lo que nos gusta de una persona potenciándolo al máximo, al mismo tiempo que tenemos la necesidad de que esa persona sienta lo mismo por nosotros y se comporte de ciertas formas para demostrárnoslo.
Dependencia, celos, reclamos, falta de comunicación, mentiras, ocultamientos, enojos... todo parte de esa necesidad. Hacemos responsable al otro para hacernos sentir mejor. Eso nunca funciona.


Amor


El amor, por otro lado, puede o no surgir después de esa etapa (creo que nadie la tiene tan clara de entrada como para poder amar al primer intento y también creo que todos tenemos que pasar por ciertas experiencias para entender realmente lo que el amor es y lo que no es).
El amor verdadero, para mí,  es no necesitar que el otro te valide, ni confirme, ni demuestre, ni siquiera que esté ahí. Es un sentimiento profundo de apreciación, sin importar circunstancias, comportamientos, ni historias.
No estás buscando que alguien te ame, estás buscando amar*.
Lo que te hace sentir mal NO es que esa persona NO te ame, lo que te hace sentir mal es que VOS no la estás amando. El amor no te lo hace sentir alguien, lo generás VOS.


Un nuevo concepto de "desenamorarse"


La palabra "desenamorarse" lleva a pensar en "olvidar". Y me parece que esa asociación es errónea. Desenamorarse es empezar a AMAR. De verdad. Y quizás ahora estás pensando, "pero esto no funciona, yo necesito olvidarme de ella/él para poder seguir, no quiero amarla/o más". Creo que te equivocas, porque también tenés un concepto erróneo de lo que es amar. ¿Realmente pensás que amar y sentirse mal van de la mano? Si amaras, jamás te sentirías mal. 
Estos serían los 10 pasos siguientes, o los 10 pasos que haría con mi entendimiento ahora mismo. Pero esta vez, no son pasos para tratar de olvidarte o racionalizar. Son pasos para sacarte toda la mierda de adentro y amar incondicionalmente, lo cual es lo ÚNICO que necesitás. 


Los nuevos 10 pasos


1. Perdonate a vos mismo/a. No cometiste errores. Hiciste lo que pudiste desde lo que sabías. Ahora a causa de tu experiencia, sabés más. Comprendete, aceptate. Consolate de la misma forma en que consolas a tus mejores amigos. Necesitas convertirte en tu mejor amigo/a cuanto antes.

2. Perdoná a esa persona de la cual querés desenamorarte. Él/ella hizo lo mismo que vos, lo mejor que podía desde lo que sabía. Ponete en su lugar. Comprendelo/a, aceptalo/a.

3. Dejá de pensar que hay algo malo en vos, o en el otro. No le eches la culpa a nadie. Nada de esto fue negativo ni una equivocación, aunque lo parezca. Nadie es perfecto, pero en la imperfección aparente hay una perfección que va mucho más allá de lo que podés percibir ahora.

4. Pensá en cómo situaciones que parecían negativas en tu pasado, te llevaron a otras experiencias que resultaron ser increíbles. Sentí aprecio por esas cosas que parecían negativas, pero que te ayudaron.Considerá la posibilidad de que ésto también te lleve a algo aún mejor. ¿Fueron equivocaciones, o al final resultaron ser parte de un plan maestro que te trajo beneficios?

5. Buscá dentro tuyo. ¿Te gusta la persona que sos? Seguramente tu respuesta es no. Las apariencias siempre engañan. Puedo asegurarte que esa persona tampoco gusta de sí misma. Es mentira que los opuestos se atraen, se atraen los IGUALES. Buscá dentro tuyo qué es lo que sentís. ¿Rechazo?¿Inseguridad?... identificá esos sentimientos y vas a entender qué es lo que siente esa persona, y vas a poder comprenderla mejor. Repito, las apariencias engañan. Los comportamientos pueden ser muy diferentes, pero lo que sienten por dentro es lo que los atrae.

6. Nunca pienses en lo que podrías haber hecho, o cómo podrían haber sido las cosas. Siempre pensá a futuro. No hace falta que superes todo ahora, pero sabé que estás en camino. No sientas rechazo a la persona que fuiste, apreciá la persona que sos hoy gracias a todo lo que te pasó, y dejá a tu pasado atrás. Sabé que está atrás.

7. No te encierres pensando que esa es la persona para vos y que no hay otra en el mundo. Simplemente aceptá que puede o no serlo, y tené la seguridad de que si lo es, no hay nada de qué preocuparse. Las personas que quedan en el pasado y no vuelven, hacen lugar para las que tienen que entrar a continuación.

8. Las personas son reflejos de nosotros mismos. No esperes que tu imagen en el espejo sonría. Vos tenés que sonreír primero para que el reflejo cambie. Vos tenés que aprender a amar sin esperar nada a cambio primero para que alguien pueda amarte a vos.

9. Si entró a tu vida, tenía algo (o mucho) que enseñarte. Buscá esa enseñanza. Buscá todas las que puedas. Suelen ser muchísimas, y creo que nunca terminás de encontrar si nunca terminás de buscarlas. Esto es clave para el siguiente y último paso.

10. Vas a buscar tanto lo que aprendiste a raíz de esta experiencia, que lo vas a encontrar. Una vez que lo encuentres, agradecele a esa persona profundamente. Sentí todo lo que tenés que agradecerle. Sentí el VALOR de la experiencia para tu crecimiento.

Una vez que puedas sentirte AGRADECID@... todo el dolor se evapora. Y que el dolor se evapore es la única razón que tenés para querer "desenamorarte".


Te recomiendo:  Eso No Se Llama Amor
*Abraham Hicks.

24 de mayo de 2012

La mirada de los demás

Pienso que todos los seres humanos somos artistas de nacimiento, en algún aspecto, de alguna forma. Yo he escrito cosas que no quise que nadie lea, he inventado coreografías que nadie vio, he sacado fotos que nadie vio, he tenido ideas de las que nunca hablé, he escrito canciones que nadie escuchó...

Creo también, después de mucha lucha interna, que son las ideas y la creatividad la CLAVE para dos cosas: Para ser quien uno realmente es, y para no solamente aceptarse sino también para valorarse.

Cuando me siento inspirada y tengo una idea, hago una de dos: O la llevo a cabo y me siento sorprendentemente bien, o (la mayoría de las veces) empiezo a pensar qué pensarían los demás de mi idea, de cómo la realizo, de mi misma. Empiezo a compararme, a juzgarme, a racionalizar, paranoiquear, y por lo tanto, a boicotearme.

Pero el boicoteo solamente empieza en el momento en que pienso en los demás, o en lo que PIENSO QUE PIENSAN LOS DEMÁS DE MI, o en la comparación. Ahí es cuando me empiezo a odiar. Porque cuando bailo sola en mi habitación sé que nadie me ve, porque cuando escribo algo sé que nadie lo está leyendo, porque cuando toco la guitarra sola, nadie está juzgándome... en esos momentos SOY YO... y me quiero, y está buenísimo.


Aceptarse y valorarse y no compararse son cosas casi imposibles para muchos de nosotros, pero creo que si empezás a reconocer a tus enrosques mentales como algo ilusorio e insignificante... si empezás a darle más importancia a tus GANAS que a tus MIEDOS, lo demás viene naturalmente.


Cuando pienso en las personas que más admiro, son aquellas que no dejaron que el miedo se interponga entre ellos y su creatividad... son aquellos que se permiten SER -o CREAR- porque no dejaron que el miedo les impida hacer las cosas que más les entusiasman.  

Y a través de esa expresión de sí mismos, 
reconocen su propio valor... 
y una vez que lo hacen, 
el mundo entero se los refleja.





10 de mayo de 2012

La Espina


La Espina

Me encontraba con mi maestro observando el paisaje del valle.

Un hombre se acercó a una zarza, levantó su mano para tocarla y hubo un “¡Oh!” en su boca y un rubí en su dedo. Había tocado la espina y ésta lo lastimó. El hombre limpió la sangre y, mirando la zarza, dijo:
-“Te perdono”.

Yo admiré y bendije a aquel hombre que tuvo el dulce don del perdón.

Sucedió luego que otro hombre se detuvo cerca de la misma zarza, también levantó la mano para tocarla y la zarza lo lastimó. Este hombre limpió su sangre y se detuvo allí mirando el arbusto con amor, pero no dijo: “Te perdono”.

Yo pensé: “El primer hombre era un santo: él sabía cómo perdonar esto”.

Pero mi maestro me interrumpió:
-Tú eres quien no entiende.
-¿Cómo maestro? El primer hombre es un santo porque cuando fue necesario, perdonó. ¿Y el segundo?

-Él es más santo porque no tuvo que perdonar.

Como yo estaba perplejo y mis ojos mostraban falta de entendimiento, el maestro explicó:


-La espina hiere porque es espina. Aún si lo quisiera, no podría ser capaz de dar fragancia. El primer hombre sintió dolor, y dado que no sabía, pensó que la espina fue culpable y se sintió ofendido, pero como su corazón estaba limpio, él la perdonó. El segundo hombre sintió el dolor, pero sabía que todas las espinas lastiman porque así es su naturaleza. Como no había, pues, razón para perdonar, él no perdonó.

Desde aquel día yo sufro menos cuando los cardos me lastiman. Mis heridas duelen pero como mi alma sabe, no hay ofensa. Para mi no hay nada que perdonar y, en cambio, un piadoso amor fluye hacia la espina que no es una flor, y el dolor se transforma en aprendizaje porque aprendí a comprender en lugar de perdonar.

(Anónimo).

2 de mayo de 2012

Eso no se llama amor

Sólo hubieron dos momentos en que te supe amar de verdad:
uno fue cuando me di cuenta que me gustabas,
y el otro fue cuando me di cuenta de que ya no estaba enamorada.

En medio de ese comienzo y ese final,
es cuando creí que más te amaba.
En la necesidad, la dependencia, la obsesión,
el sufrimiento, la angustia, la depresión.

A veces te echaba la culpa de toda mi desgracia,
no lograba ver más allá de la fachada.
Juzgaba tus acciones, tus comportamientos, tus palabras.
Me aferraba a tus verdades como si fueran las mías,
e inclusive inventaba otras que no nos pertenecían.

Pensaba todo el día, todos los días,
repasaba hechos, revolvía caminos, situaciones.
De alguna forma llegué a creer que eras vos el problema,
para después darme cuenta que solamente estabas reflejando el mío.

No te quería, ¡no te quería!
Eran más los momentos que te reclamaba,
te pedía, te rogaba, te reprochaba, te culpaba,
que los momentos en que te apreciaba,
te aceptaba, te abrazaba, te agradecía.

Y un buen día, cuando me resigné
porque dar vueltas hacía que viera todo borroso,
me quedé quietita, mirándome(te),
y empecé a ver(me)te como al principio.

Te aprecié, te adoré. Te amé.
Ya no tenías la culpa, ya no tenía nada que perdonarte.
Te entendí. Te acepté. Nos comprendí.
Ya no necesitaba verte. Ni hablarte, ni tocarte.

Me sentí simplemente complacida
de pensar que existís caminando en este mismo planeta.
Agradecí haberte conocido, habernos encontrado,
en esta y mil quinientas otras vidas.

Ya no hay nada que pensar, porque sé muy claramente
que no necesito ni palabras, ni hechos, ni tiempo...
el amor no se rige por esas cosas, al amor solamente lo nubla el miedo.

Sólo hubieron dos momentos en que te supe amar de verdad:
uno fue cuando me di cuenta que me gustabas.
El otro, fue cuando te comencé a querer sin necesidad de que me quieras.

Y ahora sí...

24 de abril de 2012

25 frases que pueden cambiar tu vida

1. Las circunstancias no importan. Sólo el estado emocional importa.
Las circunstancias no materializan. Sólo el estado emocional materializa.

2. Como piensas, vibras.
como vibras, atraes.
como atraes, recibes.

3. Obtienes lo que SIENTES respecto a lo que PIENSAS.

4. El amor que reprimes es el dolor que llevas a cuestas, vida tras vida.

5. No puedes controlar la conducta de los demás, pero sí puedes controlar cómo reaccionar.

6. Yo reemplazo el miedo a lo desconocido con curiosidad.

7. Nunca puede sucederte algo incompatible a tí, a menos que tú te encuentres en un estado incompatible con lo que deseas.

8. Cuando aprendas que puedes hacer más con menos, entonces serás capaz de hacer menos y conseguir más.

9. No tienes por qué explicar ni justificar nada a nadie.

10. Todo lo que deseas está en el proceso de convertirse.

11. Cuando el ojo está desobstruído, el resultado es la vista.
Cuando el corazón está desobstruído, el resultado es el amor.

12. Tu trabajo no es HACER que pase, tu trabajo es DEJAR que pase. Y dejas que pase a través de pensamientos de posibilidades, no a través de pensamientos negativos. A través de pensamientos esperanzados, no a través de pensamientos de duda.

13. Cuando cambias el modo de observar las cosas, las cosas que observas cambian.

14. Preocuparte es usar tu imaginación para crear algo que no deseas.

15. Muchas veces no te sientes bien sobre tí mismo porque has estado buscando amor en todos los lugares equivocados, has estado buscando que ellos te amen, cuando a veces ellos no tienen amor para dar.

16. Somos cautivos de nuestras propias identidades viviendo en prisiones de nuestra propia creación.

17. El perdón es un cambio en la percepción que remueve un bloqueo en mi hacia mi consciencia de la presencia del amor.

18. Tú lo has creído, tú lo has creado.

19. Los hombres buscan libertad y las mujeres buscan seguridad. Ambos necesitan encontrar lo que desean en ellos mismos, no intentar encontrarlo en los otros.

20. Si la vida no es un chiste, entonces ¿por qué nos estamos riendo?

21. Cuando apuntes con un dedo recuerda que tres dedos te señalan a tí.

22. Si tenes algo para compartir, DEBE haber alguien para recibirlo. No hay monedas de una sola cara.

23. El éxito no es la clave de la felicidad, la felicidad es la clave del éxito.

24. Todos los miedos son una REACCIÓN a algo que CREES que es verdad.

25. EL SUEÑO TE DESPERTARÁ...






nota: ninguna de estas frases es de mi autoría.