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31 de mayo de 2011

Creás lo que creés

Mirando este programa, rescato algo que me parece interesantísimo para pensar. El actor Jim Carrey está hablando de una creencia que sacó de un libro llamado "Anagrams", y esto es lo que dice:

"Todos empezamos con una falsa creencia sobre nosotros mismos. Con alguna cosa falsa en la que creemos a través de nuestras vidas... "No lo merezco", "no soy adorable", "voy a fracasar". Cualquiera sea la creencia básica y errónea que tienes sobre ti mismo, formas tu personalidad alrededor de ella."

Carrey explica que esto lo ayuda a desarrollar sus personajes, para comprender y poder expresarlos, buscando esa semilla que empezó todo, esa creencia que se plantó ahí y formó a la persona a través de los años.

Si fueras un personaje en una película y alguien te representara... ¿Cuál sería esa creencia falsa? ¿Podes ver por qué hoy sos como sos debido a lo que pensas acerca de vos mism@?

¿Sos capaz de reconocer que hoy podes empezar a cambiar esa creencia, así como se puede plantar una nueva semilla, para convertirte en quien realmente quisieras ser?



Believe that life can change
That you're not stuck in vain
We're not the same, we're different
Tonight

EDIT: Agrego una frase sacada de Prison Break que me encantó:

"Somos cautivos de nuestras propias identidades viviendo en prisiones de nuestra propia creación".

8 de noviembre de 2010

Las dos caras

[Edit: 1- está redactado como el orto. 2-estoy con cero ganas de corregirlo. 3-lo escribo más para mi que para ustedes (porque me olvido de las cosas después) 4- si no les gusta me chupa. 5-gracias y saludos a todos los que me conocen. (?) 6- si se quieren reír, pasen por mi blog nuevo, en una de esas se ríen. Y si no, son unos amargos. Chau.]


Cuando llueve, el flaco prefiere ni salir de la cama...
Pero muchos otros se levantan, se hacen un cafecito y esperan a que pare. Siempre para.

Ella sale de la oficina dando saltitos por la vereda, esquivando los charcos con cara de asquito...
Pero su compañero camina mirando hacia delante porque sabe que va a mojarse igual... y que después puede bañarse.

Él lleva un paraguas a 45 grados, luchando contra la lluvia que cae de costado...
Pero aquella está resignada a mojarse, porque aprendió que el viento es más fuerte que el paraguas.

Una apurada corre para encontrar un taxi que no encuentra...
Pero por al lado pasa un flaco que se pone la capucha y va escuchando música como si nada.

Una madre va a buscar a sus hijos al colegio, y los hace correr hasta el auto...
Pero su hija camina tranquilamente disfrutando del paisaje mojado, sabiendo que no falta demasiado para llegar a casa para secarse.

Qué curioso es que nunca queramos mojarnos en un planeta en donde llueve cada dos por tres. En un mundo en donde aunque estés al resguardo de tu propia casa, puede haber una gotera. O varias. O hasta se te puede caer el techo.
Y aunque te apures, corras, hagas la parabólica para que el paraguas no se te doble con el viento, saltes los charcos a lo Mary Poppins, te compres el ultra-paraguas 3.0, te gastes la guita del almuerzo en el taxi, te quedes debajo de un techito aprendiéndote una vidriera de memoria, hagas tiempo en un café deprimente oliendo perfume barato de vieja… sabes que, con o sin tormenta, vas a tener que seguir, como sea.

Cuando hay tormenta, ¿pensas que te va a caer un rayo encima, porque tenés una suerte de mierda? ¿O estás seguro de que el rayo tiene algo más importante que destruír que un pobre diablo como vos? Siempre hay más opciones de las que ves... solamente tenés que permitirte verlas. ¿Quién querés ser? ¿El que disfruta únicamente del cielo despejado, o el que sabe que aunque esté nublado ahora, el sol siempre estuvo (y va a estar) ahí?

No importa cuánto tardes o de qué forma lo hagas, qué es lo correcto o lo equivocado; lo importante es tomar una decisión, y retomar el camino.
La vida una y otra vez presenta las mismas situaciones. No podemos hacer que pare de llover, pero sí podemos elegir: continuar el viaje ya emprendido, o cambiar de rumbo. Eso sí: no te quedes bajo la lluvia esperando que algo cambie, porque aunque salga el sol, nunca va a faltar una nube conchuda y oportuna que te venga a empapar cuando menos te lo esperes.