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28 de noviembre de 2011

5 cosas que nos cagan la vida

Hay cosas que no podemos controlar, pero también hay cosas con las que nos cagamos la vida, que YA en este momento, podríamos empezar a cambiar, reflexionando un poco...

Cosa que te caga la vida N°1: No saber quién sos y que no te importe. Es triste, pero la mayoría de las personas van caminando por ahí en automático, porque no conocen otra cosa, porque no saben quienes son, de donde vienen y a donde van. Y tratan de no pensar en eso, porque bueno, nadie sabe de dónde venimos ni a dónde vamos (o eso creen). Me hace pensar en el jueguito de Super Mario, en donde podías hacer el recorrido común, o descubrir alguna plantita loca que te llevaba a las nubes donde no había bichos que te mataran y te llenabas de moneditas. La única diferencia entre el jugador que no descubría esos trucos y el que sí, es que uno era curioso y el otro no.

Cosa que te caga la vida N°2: La búsqueda y/o espera del alma gemela. Yo soy romántica, me gusta creer esta cosa del alma gemela, y que hay una persona perfecta para cada uno y bla bla bla... pero la verdad es que somos 7 mil millones de personas en este planeta. ¿No es lógico que puedas encontrar miles de personas que tengan las características que te gustan? Además, el concepto de alma gemela es engañoso, porque nos hace pensar que somos "mitades" buscando la otra mitad que nos falta; y ¿de dónde salió eso? Si solos nacemos y solos morimos, y en realidad todos venimos del mismo lugar... todos estamos completos. Somos gotas del mismo océano, aunque sea difícil verlo. La única unión que importa realmente es la de todos.

Cosa que te caga la vida N°3: Depender de los demás. No hablo de dependencia económica necesariamente, aunque es aplicable. Depender del otro de cualquier forma; de sus conductas, de las cosas que dicen, de las cosas que hacen, de sus opiniones, de sus creencias... la constante búsqueda de aprobación de otros. Y lo que nos hace sentir mal no son las cosas que nos dicen o hacen, sino que nosotros tomamos esas cosas como una verdad, en vez de verlas como una simple percepción.¿Por qué no creer lo que uno quiere creer y ser lo que uno quiere ser, y dejar que el otro haga lo mismo?

Cosa que te caga la vida N°4: Creer que no te mereces todo lo que queres. "Cada uno tiene lo que se merece". Yo lo cambiaría por "cada uno tiene lo que cree que merece". El Universo no puede contradecirte: El guión se escribe a partir de tus creencias.

Cosa que te caga la vida N°5: Preocuparse por el futuro. Es una conducta aprendida, es decir, nuestros padres, que aprendieron de nuestros abuelos, nos preocupan por el futuro. Desde chiquitos nos preguntan "¿qué querés ser cuando seas grande?".Automáticamente se nos instala la preocupación de saber qué es lo que queremos, cuando en realidad lo preocupante no es cual es tu pasión, sino con qué te vas a mantener económicamente; que aunque parezca imposible, hay gente que logra combinar ambas cosas.

De todas formas, pensamos que
preocupándonos más, haciendo más cosas que no nos gustan, rompiéndonos más el culo, algún día vamos a poder estar estables para así dedicarnos a nuestras pasiones. Círculo vicioso. Es más difícil hacerlo que decirlo, pero yo diría, enfocate en tus pasiones AHORA, y no vas a tener de qué preocuparte después. "No puedes tener un final feliz para un viaje infeliz".

Un perdedor feliz siempre termina ganando.

27 de marzo de 2011

Cómo enamorar - Parte I

Usted quiere enamorar a una mujer:

Paso 1:
Nunca deje de ser quien usted es. Si ella está hecha para usted, lo querrá tal cual es.

Paso 2:
Deje de lado las groserías. No expulse gases, no se rasque la panza, báñese, perfúmese, lávese los dientes. La mujer quiere un hombre limpio y educado (al menos en su presencia). No actúe como un pajero, no mire otros culos y tetas delante de ella. No hace falta que reprima las puteadas, o que intente ser algo que no es, siempre y cuando no se torne desagradable.


how you doin'?

Paso 3:
Mírela como si fuera su comida favorita, con ganas. Algunos hombres que han dominado el arte de esta mirada, lo llaman “ojos entrecerrados” o en inglés “dreamy eyes”. Para lograr este efecto, entrecierre los ojos levemente, o simplemente fume faso. De vez en cuando, abrácela, busque alguna excusa para el contacto físico. Utilice el humor, su mejor arma, para ver qué onda. Esto generará “tensión sexual” y enviará algunos poderosos mensajes subliminales a la mujer: A) que usted tiene ganas de hacerla gozar. B) que usted le genera fantasías nocturnas, lo cual la hace sentirse un poco como Megan Fox. C) que usted no tiene intenciones de convertirse en su amigo. D) hace que la mujer lo considere como una posible pareja sexual.


calorrr, caloorr!


Paso 4:
Una vez establecida la “tensión sexual” (lo cual notará en la actitud de la mujer, por ejemplo en un poco de nerviosismo, timidez, o cierta histeria),
muéstrese maricón. Sí, maricón. Cuente lo que no le contaría a nadie: cómo le gustaría tener a alguien para hacer cucharita en las noches, o llevarle el desayuno a la mañana. Exprese que usted, a pesar de su testosterona, es un ser sensible, que le gusta alguna canción romanticona, quedarse un sábado a la noche a mirar películas en la cama y que le hagan caricias en el pelo. Esto generará ternura en la mujer, y le enviará otros dos importantes mensajes: A) que con usted no puede andar boludeando, porque ha expresado claramente que eso es lo que pretende de ella, y que podría lastimarlo si sólo lo usa para eso. B) lo más importante, que usted sería una buena pareja.

momento "aaaaaaawwww!"

Paso 5:
Si la respuesta de la mujer es positiva (puede constatarlo con sus actitudes, o si es muy lelo, preguntarle a alguna amiga), no tenga miedo de acercarse cada vez más. No espere demasiado tiempo, ya que si usted no intenta hacer una movida, la mujer puede llegar a olvidar la tensión sexual y ponerlo en una cajita con el rótulo de “amistad”, en la cual quedará atrapado hasta el fin de los tiempos. Intente crear situaciones en donde ambos queden solos y cerca. Son favorables los sofás, los autos, lugares oscuros y la presencia del alcohol u otras sustancias deshinibidoras.


Paso 6:
Pasado el primer beso, (en el que usted deberá tomarla del mentón de esta forma, con esta mirada de mezcla de macho cabrío con príncipe azul, que la hará humedecer la bombacha), hágale saber a la mujer que esperará lo necesario para tener sexo, porque lo que usted quiere va más allá de eso. Con esto, logra que la mujer le tenga más ganas que usted a un sánguche de milanesa.


Paso 7:
Luego saque a relucir su ternura más que nunca -antes y después de verla- y su capacidad de generar tensión sexual cuando se encuentra con ella. Hágala sentir deseada y querida a la vez. Esto hace que las hormonas de la mujer se descontrolen y que además sepa que usted la quiere, dándole la seguridad de que cuando entregue, usted no se va a aburrir de ella.


-- Se aceptan sugerencias para contribuír a este post escrito con mucha resaca--

22 de diciembre de 2010

Sobre el pibe bueno, el histeriquito y la Cindor

Hay dos clases de tipos ahí, (ya sé que no tengo que generalizar, que clasificar está mal, pero este es mi blog y se me canta hacerlo, no me rompan las pelotas).

Primero, están
los histeriquitos. A los histeriquitos les gustan las histeriquitas. Después están los pibes buenos, a los pibes buenos les gustan las pibas buenas. Hasta ahí todo bien, salvo que las pibas buenas son boludas, porque les gustan los histeriquitos. Un círculo vicioso que no le viene bien a nadie en realidad, pero así es la vida generalmente, una mierda. Mas de una vez sucede que el histeriquito termina con el corazón roto y resentido (y por eso vive en una una histeria sin fin), la histeriquita se queda con el mejor pibe porque a la larga sabe que el histeriquito no le va a servir (muy inteligente), y la piba buena se queda sola o con tremendo hijo de puta. Pero hoy quiero hablar del pibe bueno.

El pibe bueno es tan pero tan bueno que cree que el tiempo le va a ayudar en su conquista. Perseverante y paciente, va tirando pistas de a poquito como para no asustar. En el proceso, se hacen amigos de la mina que les gusta. GRAVE ERROR, pibe bueno boludo! (y te lo pongo en rojo para que jamás vuelvas a hacerlo). Porque en la mayoría de los casos, cuando te convertís en un amigo para una mujer, no hay vuelta atrás, ni adelante, ni al costado. No, no le busques excusas, no hay puerta de atrás, no hay atajos, ni tiempos, ni gestos que valgan. SIEMPRE vas a ser un amigo, y solo un amigo. De hecho, si a la mina le gustaras, jamás te hubiera tomado de amigo de entrada. Cuando “NO” significa “NO” me pregunto cuán necio puedes ser, digo qué parte de “NO” no entendes? (Otra vez Dargelos musicalizándome).

Con esto no digo que la solución para todo pibe y piba buenos sea convertirse también en histeriquitos, porque si seguimos así con la histeria, la gente ya no va a cojer más y se va a extinguir la raza humana. O nos haremos todos gays, porque ellos la pasan mucho mejor, y no le dan tantas vueltas al asunto. Lo cual también lleva a la extinción de la raza humana. Pero dejemos de quejarnos, la cuestión es que hay muchísimos más pibes buenos que malos.

Lo que está fallando es la elección.


Pibe bueno, elegite una mina que sea buena también, pero no te hagas amigo, porque perdes automáticamente. Tirale onda de entrada y si no quiere saber nada, te comes el rebote antes de enamorarte como un idiota y hacerte la cabeza con cada cosa que hace o dice a ver si algún día cambia de opinión (desde ya te aviso, nunca).
Y vos, piba buena, empezá a elegir bien. Acá si hay alguien con derecho a histeriquear, POR GÉNERO, sos vos! Que no rompan las bolas!.

¡Esa es la clase de pibe que queremos todas!
El que siente que tiene que ganarnos, que se emociona ante el desafío de conquistarnos, el que nos invita al cine, a tomar helado, el que se interesa por conocerte, el que cada vez que entras al msn te saluda aunque acabe de verte, el que te presta atención, el que te mira con dulzura, el que te dice sólo cosas lindas, el que sabe mantener una conversación, el que disfruta de acompañarte, aconsejarte y mimarte. ¡Es el que está preparado para tener una relación! ¡Ese! Tampoco necesitamos que nos regalen flores ni nos digan cursilerías, simplemente que muestren un verdadero interés en nosotras. Y el que histeriquea siempre va a conseguir histéricas, y si consigue otra cosa no lo va a saber, porque la histeria es contagiosa y cegadora, es un juego de orgullos en el que no gana nadie. El que histeriquea no está listo para una relación, perdió la noción de lo que es el amor, de lo lindo que es conocerse, charlar, dejar crecer la tensión de a poquito, la adrenalina del primer beso, las fantasías de lo que pueda llegar a pasar, siempre con felicidad, nunca con frustración. Queremos al hombre bueno, honesto, y directo. Si nosotras nos rodeamos de histéricos, ¿será que son un reflejo nuestro? Yo digo que a la mínima señal de histeriqueo, tenemos que tomarlo como un indicador de que a ese chabon,
LE FALTA MUCHA CINDOR!


20 de septiembre de 2010

Ser minita no es cosa de 15 minutos

Los tipos se quejan de que no podamos ser siempre tan espontáneas como ellos. Que por qué no podes vestirte en dos minutos y salir. Que por qué si te invito a las 8 no podes estar lista a las 9, que tenes una hora entera.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Furia.

Te voy a explicar por qué.

Porque la diferencia en los procesos de preparación de una mina y de un tipo, es abismal. Claro que, depende del evento para el que una se prepare. No es lo mismo ir a lo de una amiga que salir a bailar, por ejemplo. Aunque para el hombre, el proceso es siempre el mismo:

1- ducha

2- se afeitan si tienen ganas

3- se ponen lo primero que encuentran.

Listo. No les toma más de 15 minutos prepararse para ir a donde sea.

Pongamos el ejemplo de una parejita de novios recién formada se van a encontrar para ir a cenar y pasar una noche íntima. Mientras a vos, nene, te toma 15 minutos, tu chica está SUFRIENDO.

Primero nos bañamos, sí, igual que ustedes. Pero nosotras tenemos PELO. Pelo que hay que lavar, desenredar, acondicionar y ocasionalmente, darle con un baño de crema porque sino no aguanta.

Mientras que ustedes se afeitan cuatro pelos locos de barba, nosotras tenemos que asegurarnos de estar pelos FREE por todos lados. Y como somos unas rompebolas de mierda (o será porque ustedes son los rompebolas con ese tema), hasta que el último pelito no salga, no podemos terminar. Y no me hagan cara de “AYY! QUEE ASCOOO! Pelos!”, porque ustedes también tienen, por todos lados, mucho más largos y feos que los nuestros, no se los depilan y NOSOTRAS NO DECIMOS NADA (mal que hacemos, por cierto). El tema de la depilación es una mierda. Lo hagas con maquinita eléctrica, cera, maquinita de afeitar, crema depilatoria… ningún método es cien por cien efectivo, más que darle duro y parejo con mucha, muchísima paciencia. La cera te quema, la eléctrica te tira pelito por pelito, la maquinita te lastima. Una mierda.

Después, como somos mujeres y se supone que seamos suaves y perfumadas, nos encremamos, de arriba abajo. Qué horror descubrir, que no te cortaste las uñas de los pies, o que tenes el esmalte hecho un asco. Eso también hay que arreglarlo.

Cuando finalmente estás limpia, depilada, y perfumada, no es cuestión de elegir la ropa y se acabó. Tenés el pelo hecho un quilombo así que te lo tenés que peinar, porque no vas a salir así. Lo cual, a algunas puede llevarles horas de planchita o secador.

Ni hablar de la cara, las ojeras del cansancio que tenes de toda la preparación previa no pueden quedar así, además querés estar resplandeciente para tu chico y te pensas que un poco de delineador y rubor te van a hacer el favor.

El momento de elegir la ropa para una chica es frustrante. Jamás podría ponerse lo mismo que se puso el día anterior o lo que tenía puesto antes de bañarse. Empieza a sacar ropa del armario buscando algo que no encuentra y termina entre montañas y montañas de cosas, para darse cuenta que esa remera que quería, jussssto estaba para lavar. ¿Es un tornado? ¿Es un terremoto? No, es una chica viendo qué ponerse. Se prueba absolutamente todo. Se decide por algo -no tan satisfecha- y se da cuenta que los zapatos que tiene no combinan con lo que eligió, que por qué no fue a comprarlos mientras tenía tiempo, que ahora ya es tarde, que qué me pongo, que esto me queda horrible, aay que frustración, la puta madre, me voy a terminar poniendo lo mismo de siempre…¡NO TENGO ROPA! *freaks out*.

Finalmente se cansa de revolver, y elige un atuendo que ya se había puesto –muy de mal humor ya-. ¡OJO! Eso no es todo. Como es una velada romántica, hay que tener en cuenta también la ropa interior, no es cuestión de agarrar la primer bombacha que encuentres en el cajón porque lo más probable es que sea una de las "cómodas", esas que tienen algún agujerito y el elástico medio estirado ya por el uso. No sólo tenés en cuenta cuál es más linda, sino que considerás los gustos de tu compañerito, más el hecho de que según la ropa que hayas elegido, la bombacha puede notarse o no, y arruinar tu bella silueta trasera. Ni hablar del corpiño, que si tiene push-up después puede ser un factor decepcionante, pero que si no tiene no "levanta", y el escote te queda mal.

Una vez resuelto todo eso, necesita preparar la cartera. A ver cuál pega con la ropa y la ocasión, y ENCIMA es lo suficientemente grande (o chica) para llevar lo que necesita llevar. Todo un tema, no como ustedes, señores que llevan la misma mochila andrajosa desde la secundaria o se meten las llaves y la billetera en los bolsillos y ya.

Entonces, queridos… sabiendo ahora que nosotras pasamos por TANTO quilombo cada vez que los vamos a ver… NO ROMPAN LAS BOLAS SI TARDAMOS.



A menos que finalmente acepten que no tenemos tanto tiempo para gastar en complacerlos, y nos quieran igual, a pesar de todo, como nosotras a ustedes. :D


30 de agosto de 2010

Agua en la pileta

Qué onda, alguna vez me pasó que me dijeron "¡tirateee, tirateee, que hay agua en la pileta!!", porque claro, sólo los demás son capaces de ver si hay agua. Y no había un carajo, o había, pero no era suficiente como para que no me pegara terrible porrazo en la cabeza contra el fondo. Lo peor es que las gilas de tus amigas te amasan tanto el cerebro para que te saques las inseguridades, que terminas creyéndoles. Y vas tan segura de que encima de estar llena, la pileta tiene agua calentita, bichos free, y adentro te espera un negro africano musculoso de labios carnosos ofreciéndote una caipirinha, que haces un salto triple mortal en el trampolín (por hacerte la gata nomás) y aterrizás boca abajo haciendo patín de pechito hasta chocarte contra la pared de la pileta, no sin antes comerte unos cuantos bichos muertos en el camino.

Pensar que otras veces una ni SABE no sólo de la existencia del agua, sino de la pileta entera, por más grande y obvia que parezca para los demás. A veces qué sé yo, no le prestás atención a si tiene una pileta o no el chabón, porque te chupa un huevo si podés o no nadarle ahí. De hecho una puede vivir entre tantas piletas medio llenas que si se diera cuenta, podría caer prácticamente en cualquier lado y flotar tranquilamente.

Pasa que ahora no es como antes. Ahora no es que la pileta está con un poquito de agua, a la mitad, rebalsando, o si encima tiene de esos angelitos culones que tiran agua por el pitito en el medio. Ahora las piletas están habitadas por aguas danzantes invisibles, parece que te quieren pelotudear, porque por un momento están formando olas a lo tsunami, y al otro, la pileta está más seca que chochi de vieja frígida.
Peor que tirarse a una pileta que está seca y llena de hojas que ni se juntaron en todo el otoño/invierno, no hay. Y por eso en estos tiempos todos vivimos arriba del trampolín.

Como si no hubiera escaleras, ¿no? Porque tiene sentido que si hay una pileta, hay agua y hay trampolín, también está la opción de usar la escalera tanto para ir metiéndote de a poquito e ir tanteando la cosa, como para salir cuando o bien estás ahogándote, o te la diste contra el fondo y necesitás ir a curarte el chichón. Pero no sé, a la gente le da paja, porque todos quieren estar en el agua YA, divirtiéndose con el flota-flota. Nadie tiene la paciencia para tomarse el tiempo de bajar la escalerita cuando tienen tanto calor, si pueden hacerlo de una.


Pero pasamos tanto tiempo pensando en cómo entrar, que nos quedamos con las ganas de agitar el flota-flota. ¡Vivimos en el trampolín, SEÑORES! ¡EN EL PUTO TRAMPOLÍN! ¡Estamos tan cómodos ahí que hasta hacemos campamento y cantamos canciones pedorras alrededor de la fogata, para poder vigilar las mareas! ¡Por si nos decidimos! ¡Por si juntas huevos, porque hay muchos queriendo tirarse de ese trampolín y te están empujando para pasar!

Si no pasas, si te quedás ahí, corrés peligro, man. No podés estar indeciso en el trampolín. Dicen que las guachas de las aguas danzantes éstas, si las mirás demasiado te hipnotizan y te hechan un gualicho que se llama enamoramiento. Por eso la mayoría cierra los ojos y salta, les importa un pito si hay agua o no. "Al carajo, no voy a perder tiempo en ésta, hay muchas piletas, quiero usar el flota-flota YA".

Pero de vez en cuando te quedás esperando en alguna pileta, y de vez en cuando no es tan fácil cerrar los ojos y "que pase lo que pase". De vez en cuando tenés ganas de bajar por la escalerita, pero lo reprimís porque tenés miedo a resbalarte, o a no encontrar nada al bajarla excepto una gran decepción, que es peor que un simple porrazo.

¿Será que los porrazos y las decepciones que vivimos, en vez de hacernos más fuertes y valientes, nos hicieron creer que nunca más encontraremos dónde nadar?

Qué miserables que somos, entonces.

24 de agosto de 2010

Bésame mucho (pero bien ¬¬)

Uno pensaría que después de tanta práctica de revolear lenguas y probar bocas en los boliches, la gente está entrenadísima en cuanto al tema de los besos. Sin embargo, como siempre dije, la cantidad no hace a la calidad, y nos terminamos encontrando con cada sorpresa que preferiríamos habernos quedado mirando una película en casa.
Qué sé yo, les gusta decir que hay que besar muchos sapos antes de encontrar al príncipe, pero no avisaron que todos los sapos besan igual que como cuando se morfan algún bicho.


Y es así como terminamos, por ejemplo, con una persona que seguramente se agarra una tortícolis, porque mantiene la cabeza girada sin moverla hasta que se le quiebra el cuello (¿será por eso que las minitas ahora se sacan todas las fotos con la cabeza torcida? ¿Les quedó así?). O de esos que te dan lengüetazos tensos como si estuvieran practicando esgrima en tu boca, o los que tienen la manía de la “lavadora”, que no paran de girar la lengua (generalmente para la derecha, a menos que sean zurdos). Después están los Succioneitor, esos que te abren la boca como para tragarte la mitad de la cara al estilo anaconda y te dan ganas de decirle que juegue a meterse un alfajor entero en la boca como hace Tinelli, porque seguro que puede.

Ni hablar de los babosos, esos que están tan ocupados en revolear la lengua que se olvidan de tragar la saliva, y no se contentan solamente con babearte toda la cara, sino que después te hacen un río pegajoso desde el cuello, a la oreja, y nuevamente a tu boca…


Están los apasionados mordedores, que a veces se zarpan y te lastiman la boca, te chocan los dientes y/o te dejan unos chupones que parece que te hubieran cagado a palos. Esos se van al carajo, aunque lo opuesto tampoco está bueno; un poco de pasión nunca viene mal, nadie quiere un “besador en coma”. Esos que apenas abren la boca, y usan muy poco la lengua, como si tuvieran miedo a dejarte embarazada vía saliva.
Y por último, el más desagradable diría yo, aquel que no se lavó nunca los dientes desde la semana pasada y todavía apesta a salamín (por suerte si una tiene el olfato desarrollado, puede zafarla antes de cometer el grave error de besarlo).

Por eso, con mi amigo Montado De Un Huevo (quien trajo esta idea a la mesa y escribió muchos de estos ejemplos), recolectamos unos consejitos para que no seas un bajón a la hora de besar:

-Por el amor de DIOS, lavate los dientes o comprate un chicle.
-Cerrá la boca en algún momento, hij@ de puta!
-Tragá tu baba, respirá, frená un toque!
-Tratá de poner los dientes detrás de los labios, porque si me rompés los míos, me vas a tener que pagar el dentista.
-Movete, chiquit@, movete! Cabeza, lengua y labios, no una sola cosa, todo!
-Empezá suave, lento, con los labios. La lengua de una no garpa, esto no es una inspección de esófago.
-Variá la velocidad, andá aumentando la intensidad… un beso debería ser como una buena canción.

1 de agosto de 2010

Odio decir "te lo dije"

1. NO IMPORTA cuánto te prometa el mundo, no va a cambiar.
2. La gente cambia, sí, pero por sí sola, por error y aprendizaje, no porque vos se lo pidas.
3. Un amigo que te tiene ganas no es un amigo.
4. A el chabón no le interesa lo que tenés puesto, si tenés el pelo lindo lindo, si se te corrió el maquillaje, si sos tonta o inteligente; te da o no te da, así o con cara de zombie con joggings agujereados.
5. ESTÁ BIEN ser minita de vez en cuando y sentirte fea/pelotuda/insalvable... pero no significa que lo seas.
6. Cojer no te va a hacer sentir mejor si estás mal, al menos no por más de un par de días.
7. Forzar las cosas no sirve para nada, es como ir al baño cuando no tenés ganas.
8. No podes entender la conducta de los demás, mucho menos podes controlarla; lo único que podes manejar son tus reacciones y tus pensamientos.
9. Si querés llorar, llorá, no escapes. Si querés pegar, agarrá la almohada. Si querés matar, tené cuidado porque vas en cana.
10. Si te escapas no me vengas a contar lo mal que la pasaste porque ya lo sé, salame.
11. La guita tampoco resuelve todos los problemas.
12. Las segundas oportunidades son segundas por una razón, y es porque la primera no funcionó. DUH!
13. No te mientas diciendo que vas a divertirte con tus amig@s nada más, cuando sabés que vas porque esa persona puede estar ahí.
14. Estar en pareja jamás debería interferir con tus amistades.
15. Si una persona en la que confiás hace algo que va contra tu moral y aún así seguís confiando en ella... jodete.
16. Si todo el mundo te dice lo mismo, es por algo. HOLA?
17. Dejá de maquinar, lo que es, es. Lo que será, será.
18. Nadie te cree cuando decís que l@ superaste.
19. Tratar de llamar la atención de alguien es patético.
20. Viví y dejá vivir. Dicen que todo cambio es para bien... (y si no, estamos todos al horno, porque no podemos evitarlo).
21. Nunca vas a enamorar a un hombre por llevarlo a tu cama.
22. El que mucho abarca poco aprieta.
23. Y si aprieta, qué te importa.
24. Aferrarse a algo es resistirse a seguir adelante.
25. Pensa con el cerebro, no con las hormonas.
26. No me vengas con pucherito cuando TE LO DIJE.

(Para mis amig@s con amor, ustedes sabrán qué frases son para cada uno de ustedes)

16 de julio de 2010

Si te pica, rascate

Si la naturaleza biológica del hombre es desparramar su semen en cuanta hembra logren conquistar para así procrear contribuyendo a la evolución, ¿por qué les cuesta tanto irse luego de terminar el trabajo? Hay cosas en las que jamás evolucionan…Y es que- sin ánimos de ofender, mis adorados hombres-, nunca aprendieron a decir adiós cuando corresponde: a tiempo.

En toda pareja, a menos que sean almas gemelas inseparables forever and ever, surge en algún momento una duda. Dudas de cualquier índole, dudas pelotudas, dudas importantes, dudas pensadas desde los genitales.

"¿Esta persona realmente encaja con lo que quiero en mi vida? ¿Puedo seguir para siempre escuchando esta mierda de música que pone todos los días? ¿Puedo bancarme que le mire el culo a la vecina, por más que no tenga chance? Si se rapara ¿puedo seguir amándolo? ¿Y si quiero otra pija, eh? ¿Y si quiere otra concha? ¡¿EHHH EHHH?! "

Y una vez que te ataca una duda, sabes que empiezan a aparecer más, como cuando te pica un mosquito y le pegas un manotazo pero te quedás mirando alrededor frenéticamente esperando ver dónde están los demás. Aparte de aparecer en manadas, los mosquitos y las dudas tienen en común que rompen tanto las pelotas que te cansas de espantarlos porque siguen volviendo.


Y entonces, las peleas.
Y entonces, el sexo de reconciliación.
Y entonces, las discusiones.
Y entonces, el “voy a cambiar”.
Y entonces, más sexo.
Y entonces, se pudre todo.

Todos sabemos que somos como somos, y que si no te la bancas como es, estás frito. Es en estos momentos, cuando el chabon que aparentemente te dice que va a cambiar y que todavía te ama, también está re contra podrido de todo, como vos. Los dos están pensando que ya no quieren estar juntos, pero acá es cuando la FALTA DE HUEVO (lo pongo en rojo, porque es un peligro) entra en juego y ocurre una de estas dos situaciones:

1. Si es un forro malparido, te caga. Se va con otras minitas, consigue la vida de soltería que tanto quería, y mientras tanto te mantiene ahí, “por las dudas”.
2. Si es un simple idiota, se enoja, no cambia un carajo y se queda esperando que te canses y digas basta.

Vale aclarar que a pesar de cualquiera de las dos situaciones, los salames se terminan arrepintiendo porque se dan cuenta que mil conchas no valen una buena NOVIA.

Me dijeron por ahí, y quisiera creerlo, que cuando llega la crisis (u otra mujer), algunos hombres son capaces de decir exactamente lo que piensan y cortar la relación. Pero les advierto, nenas, que son la minoría; así que si les empieza a picar, en vez de ponerse a espantar los mosquitos, busquen un buen Raid… y al carajo.

25 de junio de 2010

Dar bola

Él: me doy cuenta que donde no me dan bola me canso...y donde me dan mucha bola... me pudren.

Yo: sí, como todos. Al final una nunca sabe cuánta bola darles.

Él: Y a ustedes les pasa lo mismo.

*piensa*

¿¿¿¿¿...????


Cantidades proporcionales de bola... en función de... ¿en función de...?

Tiene que ser proporcional porque si no hay equilibrio de... bola... entonces... demasiada bola y poca bola pudren. Mejor dicho, demasiada bola se torna denso... poca bola hace que ésta desaparezca. Que te den mucha bola es como que te caguen a pelotazos y no sabes para donde apuntar y llega un momento que decís, BASTAAA, dejame vivir, dejame pegarle a otras pelotas, dejame descansar. Y si no te dan bola... y no te dan bola... y no te dan bola... o te quedas ahí esperando como un pelotudo hasta que te cansas y te vas... o te vas a la mierda y te olvidas que la bola estaba.

La bola tiene que picar de un lado y del otro. Pin, pan, pun, pin, pon, ping pong ¿?
Podría decirse que es como el partido ese de tennis que fue interminable... hasta que uno de los dos se calentó y la terminó. ¡ZASSSSSSSS! ¿Por eso se dice "dar bola"? FAAAAA...


*cortocircuito*

21 de junio de 2010

No todas las mujeres piensan lo mismo... o sí.

El Inalcanzable:

Al instante en que lo veo las rodillas se me aflojan, me sube una corriente de calor desde el cuerpo hasta la cabeza, y por dentro pienso “ME MEEEEO”. Prefiero desviar la vista, porque si me llega a mirar, siento que me ahogo en baba hasta desmayarme. Tiene la mirada perdida en algo que no llego a distinguir, no va mirando culos y tetas como los demás, está callado y claramente no le causa ninguna diferencia a su existencia que yo esté en la misma habitación. Parece estar en su propio mundo, como si viviera en una cajita de cristal a la que nadie puede entrar. Me hago la boluda, me río, me toco el pelo, comento una estupidez con la persona que está al lado con un hilito de voz, pero él no escucha, o seguramente piensa que soy una boluda. Y fea. El hombre Inalcanzable ni siquiera me mira, y cuando lo hace, es la mirada más fría del mundo... sin embargo a mí me hierve la sangre.

No soy capaz de hablarle ni aunque me encierren con él en el ascensor con una amenaza de bomba y sean mis últimos minutos de vida. No puedo intentar ser una conocida, ni una amiga; o es todo o no es nada. Pero no puedo evitar soñar que él es diferente, que él busca lo que yo busco, que aunque él no tenga nada que envidiarle a las estrellas de Hollywood y yo sea una minita común y corriente, nuestras almas estaban destinadas, porque él es TAN… TAN… TAN!!! Y entonces viene la desesperación… le empiezo a jurar a todos mis dioses que si me dan un minuto con él, tan solo un ratito, un besito, un abracito, una nocheeeee… me conformo. Aunque sufra el resto de mi vida después, porque como él no hay nadie, nadie, naad…

No hace falta conocerlo para saber que era inteligente, creativo, talentoso, increíblemente divertido, sensual, e impredecible. Pero lo es. Él es todo eso, y en mis fantasías, el mejor amante. Inevitablemente, tenga contacto o no, sea en mi mente o no, siempre me enamoro de ellos.

Hay dos tipos de hombre Inalcanzable: el que te da bola y el que no te da bola.

Me dirán ustedes que si me da bola entonces es alcanzable, pero están equivocados. La diferencia está solamente en la mente de esta perfectísima criatura, pero repercute ampliamente en nuestra realidad.

El hombre Inalcanzable que no te da bola sabe muy bien quién es, que puede tener a QUIEN QUIERA, y, por supuesto, como es perfecto, siempre tiene a quien quiere, por lo tanto siempre está de novio. Si no lo está, no te preocupes, ya tiene otra en mente. En realidad, el hombre Inalcanzable jamás está disponible. Aunque esté soltero, no tenés chances.

El hombre Inalcanzable que te da bola está transitando la vida todavía sin darse cuenta de quién es. Generalmente son aquellos que de chiquitos y/o adolescentes no tuvieron mucho éxito con las mujeres, y una vez que se empiezan a dar cuenta del poder que tienen sobre ellas, le sacan jugo al máximo a la situación, osea, se las garchan a todas. Sin embargo, aunque te de bola, sigue siendo Inalcanzable. ¿Por qué? Porque podrás conseguir tenerlo por un ratito, pero nunca será del todo TUYO.


El Chico Malo:

Con una sola mirada me doy cuenta. Tienen una chispa en los ojos y emiten una señal invisible que dice “te gusto te gusto te gusto te gusto te gusto”. Se mueven de forma silenciosa hasta que eligen la presa, y comienza el baile. Te van a tener, quieras o no, lo hayas pensado primero o no, te guste cómo son o no. Son simpáticos, graciosos, eternamente solteros y muy persistentes, porque saben que tarde o temprano vas a caer. Típicos histéricos, buitres de todo tamaño y color, caras rotas, rockeros, adictos sexuales, fiesteros, piratas, y muchos etc. No tienen todos los aspectos que tiene el Inalcanzable, ni siquiera tienen la mitad, pero te despiertan el instinto animal de reproducción, y no necesitas más nada que arrancarle la ropa y tirárteles encima como una tigresa en celo. MII IA AAAA AAA AAA UUU UUU U!! Chau dignidad, chau respeto a vos misma, chau orgullo, chau conciencia. No importa nada, la señal es demasiado fuerte, debo tenerlo, debo tenerlo, debo…


Sin embargo, para una mujer inexperta en lidiar con estas calenturas, la perspectiva de lo que una realmente desea se va perdiendo, los besitos van haciendo que se olvide de lo hijo de puta que es, las pocas boludeces que el pibe hace bien las infla… y al final, termina enganchándose como una gila con un tipo que no piensa en otra cosa más que sumar números a la gran colección de minas que pasaron por su cama. Claro que, más tarde te das cuenta que no era amor, si no un capricho/obsesión sin fundamentos… al menos sin fundamentos lógicos, porque que se te caiga la bombacha cada vez que lo ves no sustenta que sea razonable enamorarte de él.


El Bueno:

Es uno de esos que pensamos que no existen, que fueron inventados por Disney, o salieron de algún mito; caballero, amable, respetuoso, interesante conversador, algo inocente, no le gusta salir demasiado, siempre ubicado, expresa sus deseos de estar en una relación seria si todavía no lo está. Si tiene novia, no deja de hablar muy bien de ella ni le molesta demostrar su cariño en público. Pensas que ella tiene toda la suerte del mundo de haberse conseguido uno como él, porque es uno en un millón, y más le vale que no lo lastime porque vas y le arrancas los pelos uno por uno, a la muy desagradecida. El hombre Bueno da ternura, lo querés abrazar y le deseas lo mejor en su vida. Pero lamentablemente, a estos tipos generalmente les falta picardía, o son extremadamente lentos, y terminan convirtiéndose en amistades, o simplemente en hombres que no nos interesan ni de forma sexual y/o romántica. Enamorarse del Bueno es sacarse la lotería… casi imposible, pero pasa.



26 de mayo de 2010

El embudo

Les contaba que esta vez nadie se prendió y por primera vez en mi vida fui a un recital sola. Las únicas dos preguntas de la gente:

1-¿Estuvo bueno?

-Sí, buenísimo, la pasé bárbaro, me re gustó.

2. ¿Levantaste algo?

-NO,¡si los tipos no se me acercan!- .

No me vengan con lo de que meto miedo, o que tengo cara de orto, tampoco empiecen con lo de “¿por qué tiene que ser el hombre el que se acerque?” porque lo he dicho mil veces: quedás como una puta desesperada, y lo único que lográs es que salgan corriendo.

Hace rato que esto es así, che, no jodan. Si no te conocen, no estás en situación boliche/bar/fiesta, alcohol o droga de por medio, no tenés alguien en común, no pasa nada. Es muuuuuy raro que un extraño se te acerque a hablar, y generalmente cuando lo hacen, las minas sabemos que 1. Están locos, 2. Son viejos verdes desesperados, o 3. Están borrachos. Al menos en mi experiencia, es así. Tampoco cambia demasiado cuando una está acompañada de sus amigas; ellos se la pasan mirando, pero no dicen ni A (no cuentan los "uuhhh rubiaaa", "hola hermosa", "te $&@34 toda" que te dicen al pasar). ¿Cuántas de las personas que están o estuvieron en tu vida las conociste así, de la nada, en la calle, por casualidad? ¿Con cuántas mantuviste contacto?... PFFF… ¡Por favor! Miramos muchas películas o las cosas cambiaron dramáticamente en los últimos años.

A pesar de que todo podría ser más fácil si los hombres fueran como antes (y por qué no, las mujeres también), hay que ver el lado positivo. No, chicas, no nos quejemos de que no nos encaren, si lo piensan, ¡es una ventaja! Es un filtro invisible al que nada ni nadie puede alterar; un filtro por donde sólo pasan aquellos hombres que tienen HUEVOS y se ATREVEN al rebote. Un embudo que existe sin ni siquiera tener que pensar, seleccionar, analizar. Los pocos que pasan la prueba, son hombres que o bien se tiran a la pileta sin tener idea de si hay agua o no (una cosa muy respetable), o hacen el “laburo fino” del cual tanto se habla entre ellos. Claro que, la decisión la tomamos nosotros, muchachos… pero al menos, tanto ustedes como nosotras sabemos que no fueron COBARDES…

Creo que esto tiene que ver mucho con esta cosa de Internet, de jugar al desinterés, de “cruzarte” en algún lado en vez de invitarte, de chamuyar sin que el otro se dé cuenta… ¿Por qué el miedo, gente? Cuando era chica, decir que te gustaba alguien era una cosa re linda; ahora decir que te gusta alguien, o que “te cabe” (porque cada vez minimizamos más la palabra “gustar”), es terrible. Parece que todos estamos obligados a esconder nuestros deseos y/o sentimientos, solamente por no quedar como pelotudos.

¿Y qué signfica eso? ¿Preferimos ser cobardes?... ¿Preferimos quedarnos con lo que hay? ¡¿Somos unos conformistas de mierda, histéricos por gusto, o TENEMOS MIEDO?!

Yo creo que es la última.

El miedo es un límite que nos vive cagando la vida. ¡BASTA AL MIEDO!

"El miedo no puede matarte,

El miedo es sólo un sentimiento"



3 de mayo de 2010

Montaña Rusa

Mientras cocino el próximo posteo "serio"... les dejo un dibujito que hice.Apesto, pero la onda era reflejar la idea en papel. Es una montaña rusa de emociones... no hay más que explicar, ¿no?
Click para ver mejor:

http://img190.imageshack.us/img190/1575/img1905copia.jpg



29 de enero de 2010

Se fue todo al RE carajo

Y sí, ustedes me viven diciendo "es que vos estás desencantada", "¿por qué tanto desencanto?".

¿Pero en serio no saben? ¿Necesitan que les diga por qué?
¡¿¡¿¡EEHH EHH?!?!?!?



Les voy a decir por qué.
(A pesar de que estoy muy bien, gracias, y no les estoy reprochando nada, estoy hablando por la COMUNIDAD FEMENINA que tiene que aguantárselos todos los santos días).

El tema es que:

Antes se te acercaban en la calle, en los bares, en los recitales, en las plazas, en la playa: básicamente, en cualquier lado.

Ahora se te acercan solamente : 1-En situación de boliche/bar. 2-Porque conocen a alguien que vos conoces.

Antes te pedían el teléfono y te llamaban.

Ahora te piden el MSN y no te hablan, o tardan años en contestar (aunque sabes que estan re al pedo haciéndose los interesantes).

Antes te invitaban a salir, a comer, a tomar algo.

Ahora pretenden “cruzarte” en algún lado, como quien no quiere la cosa.

Antes te preguntaban cosas para conocerte mejor.

Ahora se hacen los gatos hablando de sí mismos.

Antes te dejaban pasar primero por caballeros.

Ahora te dejan pasar primero para mirarte el culo.

Antes te decían o te hacían saber que les gustabas.

Ahora te histeriquean o te hacen escenas de celos.

Antes te regalaban cosas.

Ahora te piden que les cocines.

Antes se peleaban con otros por conquistarte.

Ahora se hacen apuestas a ver quién te coje más rápido.

Antes te decían cosas románticas.

Ahora te dicen guarangadas.

Antes cuando chapabas, mantenían las manos en la cintura.

Ahora si no te tocan el culo son unos boludos.

Agregado por lectores:

Antes se casaban después de dos años de noviazgo. A los 28 ya tenían dos hijos.
Ahora a los 32 siguen viviendo en casa de mamá y papá, jugando a la Play con los amigotes y saliendo al after los miércoles.


Estan todas invitadas a seguir aportando a la lista. (Y ustedes están invitados una vez más, a decirme que no los ponga a todos en una misma bolsa).

****piensa****....

Antes te decían las cosas como eran.

Ahora te dicen lo que querés escuchar.