No, it's not going to stop
'Til you wise up
No, it's not going to stop
'Til you wise up
No, it's not going to stop
So just...give up
Desde mi punto de vista, aunque manifestemos diferentes comportamientos y emociones, todos nosotros (los traumados), partimos de la misma base, del mismo problema de raíz: El Miedo.
La mayoría de nosotros, podríamos ser clasificados dentro de dos categorías de miedos:
1) Miedo a estar solos todo el tiempo.
2) Miedo a estar solos para siempre.

Qué diferente que serían si se dieran cuenta que es fácil echarle la culpa a los demás, lo difícil es asumir la propia responsabilidad.

Yo les diría que empiecen a hacerse la idea de rendirse... porque amar es fácil, lo difícil es resistirse.
Pero por suerte, existe una tercera clase de persona, y creo que es a la que todo miedoso debería apuntar ser: Existen aquellos que simplemente aprendieron de sus experiencias anteriores lo que les gustaba y lo que no. Lo que preferían y lo que no.Y aprendieron a ir a la par de sus deseos, dejándose llevar tranquilamente, viajando livianos, sin cargarse la pesada mochila del pasado. Pasaron por diferentes etapas, en las que fueron descubriendo cada vez más sus preferencias, y encontraron cada vez más su libertad. No tienen miedo a estar solos, ni tienen miedo a estar en pareja. No dependen de nadie más que de ellos mismos, y son capaces de disfrutar de cualquier situación presente, sin preocuparse por el futuro, sabiendo inequívocamente que todo va a ir resolviéndose solo, y mejorándose cada vez más. Tienen una actitud de jugar, de ir con la corriente, no se hacen demasiado problema por nada, y persiguen sus intereses de una forma relajada sin expectativas, lo cual siempre les lleva a tener el éxito asegurado en todo a lo que ponen sus energías. Porque juegan al amor, no al miedo, y por lo tanto pueden ven las cosas como SON y tienen la habilidad de hacerlas concordar con como QUIEREN que sean.
Pero por suerte, existe una tercera clase de persona, y creo que es a la que todo miedoso debería apuntar ser: Existen aquellos que simplemente aprendieron de sus experiencias anteriores lo que les gustaba y lo que no. Lo que preferían y lo que no.Y aprendieron a ir a la par de sus deseos, dejándose llevar tranquilamente, viajando livianos, sin cargarse la pesada mochila del pasado. Pasaron por diferentes etapas, en las que fueron descubriendo cada vez más sus preferencias, y encontraron cada vez más su libertad. No tienen miedo a estar solos, ni tienen miedo a estar en pareja. No dependen de nadie más que de ellos mismos, y son capaces de disfrutar de cualquier situación presente, sin preocuparse por el futuro, sabiendo inequívocamente que todo va a ir resolviéndose solo, y mejorándose cada vez más. Tienen una actitud de jugar, de ir con la corriente, no se hacen demasiado problema por nada, y persiguen sus intereses de una forma relajada sin expectativas, lo cual siempre les lleva a tener el éxito asegurado en todo a lo que ponen sus energías. Porque juegan al amor, no al miedo, y por lo tanto pueden ven las cosas como SON y tienen la habilidad de hacerlas concordar con como QUIEREN que sean.
Estas personas perdieron el miedo a estar solas (entre tantos otros miedos), y por consiguiente, lo estén o no lo estén, nunca se SIENTEN solas, porque entendieron que no se puede vivir ni del pasado que ya pasó, ni del futuro que nunca llega, y que además, si se relajan y se abren a las posibilidades, la vida tiene una extraña manera de darles todo lo que desean, casi instantáneamente.