22 de septiembre de 2011

El rencor y el amor no pueden convivir

"El perdón es un cambio en la percepción que remueve un bloqueo en mi hacia mi conocimiento de la presencia del amor".*


Cuando alguien nos hace algo feo, seamos conscientes o no de ello, nos lo guardamos. Nos aferramos a ese odio hablando de las de las razones por las cuales nunca vamos a perdonar, repasando los hechos, confirmando con los demás que esa persona no merece ser perdonada, y hasta nos creemos más vivos por estar enojados... y lo más gracioso es que pensamos que el que se jode es el otro.

Escuché una metáfora que dice algo así como que no perdonar, es como llevar a cuestas una olla con agua hirviendo, creyendo que vamos a poder tirársela encima al otro... pero la verdad es que el que se termina quemando es uno mismo. *

Y es que no perdonar duele. Hace revivir una y otra vez aquello que nos lastimó, manteniéndolo vigente, como si en este preciso momento, todavía fuera real. Quizás por miedo a que nos vuelva a pasar lo mismo, o porque pretendemos que nos pidan perdón, creamos ese bloqueo. No hay una mejor palabra para describirlo: bloqueo. Un bloqueo mental que no deja ver más allá de lo que vivimos, que lleva toda nuestra atención a la presencia de quienes nos lastiman y no de quienes nos aman.

Cuando perdono a los demás, lo sepan o no, así quiera tenerlos en mi vida o dejarlos ir, no hago más que perdonarme a mi misma por dejar que me lastimen. Únicamente cuando logro llegar al punto de agradecer el mal que me hicieron y les deseo felicidad, entiendo que todo fue para bien... y nada más que ese conocimiento puede hacer que se abra la puerta para que entre el amor en vos y se disuelva todo el rencor.


*Extraído de "11 Forgotten laws" de Bob Proctor y Mary Morrisey.

17 de septiembre de 2011

Idioma de chicas

Me he dado cuenta (o mejor dicho, recordé) que hombres y mujeres hablamos en idiomas diferentes, y nunca nos ocupamos de comprender qué está diciendo el otro.Así nunca nos vamos a entender. Hablando o no hablando, no sabemos comunicarnos. Por alguna razón, el mensaje no llega al receptor de la forma que nosotras pretendemos enviarlo.

¿Habrá un idioma masculino que yo no cazo todavía? Seguramente sí. De hecho me he enterado de varias cosas a través de mis amigos, pero creo que no las retengo, o las niego, o las ignoro. Los mensajes están todos ahí pero sigo siendo una analfabeta. ¡Me falta tanto por aprender de este lenguaje!

En cambio, conozco muy bien los códigos femeninos. Soy minita. Tengo amigas minitas. Todas pensamos lo mismo. Seguramente algunas de ustedes coincidan con estas frases que encontré por ahí...
El problema que todos nosotros tenemos, es que muchos se olvidan o directamente no son conscientes de la existencia de estos códigos. Y nosotras nos olvidamos de que ellos no saben.. y es como seguir hablando en alemán pretendiendo que nos entienda un japonés. No va a pasar.
¿QUÉ HACEMOOOO?



Idioma de chicas:
1. Si no te llamé, solamente estoy esperando que vos me llames.
2. Cuando estoy enojada y me alejo de vos. Seguime, por favor?
3. Cuando te empuje y te pegue, agarrame y no me sueltes.
4. Cuando te ignore, dame tu atención.
5. Cuando te diga que te odio, decime que me amas.
6. Cuando te diga que hace frío, abrazame fuerte.
7. Cuando te haga cosquillas, haceme cosquillas a mi.
8. Cuando me quede mirándote, quiero un beso.
9. Cuando empiece a llorar, decime que puedo llorar en tus hombros.
10. Cuando me rinda, decime que no me vas a soltar.

10 de septiembre de 2011

La mujer perfecta

Se nota que ando sin inspiración últimamente para escribir, pero tuve una idea, TUVE UNA IDEAAAAA!! no lo puedo creer. Bueno, la idea, en cuestión, es que vengan todos esos hombres lindos que se toman la molestia de entrar a leer las pelotudeces que pongo tratando de entender la neurosis femenina (?). Yo me la paso hablando del hombre perfecto, de cómo debería ser, de cómo debería actuar, moldeándolo, refinándolo, lijándolo, inclusive me dediqué a hacer una lista de cosas que debería ser... porque digamos la verdad, siempre debe haber algo mejor. SIEMPRE. Y yo soy idealista, no soy conformista. Conformistas putos. Bue, por eso soy una infeliz no como los conformistas, pero eso ya es otro tema.

A lo que iba: quiero pedirles a ustedes hombres inteligentes, hombres que sufren nuestras histerias, nuestros síndromes pre-menstruales, hombres que quieren amar aunque cuesta porque estamos todas locas o somos pelotudas. O las dos cosas.

Usted se
ñor, venga y dígame ¿Qué hace a una mujer la mujer perfecta?
¿Qué actitudes?
¿Qué pensamientos?
¿Qué detalles?
¿Cómo sería conocerla?

Inspírenos..



Effy Stonem lamujermasbelladelmundo♥

30 de agosto de 2011

Mente morbosa

Estaba pelando una manzana. De repente, me atacó el fantasma de mi hermana mayor, y yo era chiquita de nuevo. Estaba aprendiendo a pelar una pera, y ella le dijo a mi mamá: "¡La está desperdiciando toda!". Mi mamá le contestó "dejala, está aprendiendo". Sacudí el recuerdo de mi cabeza y pensé, "qué triste que no pueda ni comer una manzana sin asociarla con algo feo". Y me di cuenta. Me di cuenta que lo ÚNICO que pienso son siempre cosas malas. Aunque un objeto, un lugar, una situación puedan evocar recuerdos buenos o malos de mi vida, mi mente siempre elige los malos. De hecho, la mayoría de las veces ni siquiera puedo acordarme de las partes lindas de las cosas (aunque seguramente, existieron). Recuerdo malos momentos, como si por alguna razón tuviera que aferrarme a ellos, llevármelos a cuestas, revolverlos de vez en cuando y comprobar que me siento de la misma forma y que nunca cambié. Como si los malos recuerdos fueran en realidad los que moldean mi personalidad, el título que me puse y que me pusieron en el pasado y que terminé aceptando como una verdad.

¿Por qué, cuando pienso en el jardín de infantes, no lo asocio rápidamente con el té con leche, la clase de música y los juegos (que seguramente debo haber disfrutado), si no con esa nena que ni conocía, que me tiró tierra en el bolsillo del delantal?

¿Por qué, cuando pienso en trabajar, no se me viene a la mente lo que podría hacer con el dinero, ni la satisfacción que me da sentirme útil, si no en lo feo que es levantarme temprano, el cansancio, y lo lentas que pasan las horas?

¿Por qué, cuando pienso en el amor, lo asocio con dolor por lo que no funcionó, en vez de sentir la alegría, la inocencia, la simplicidad de lo que sí funcionó?

¿Por qué convivo, todos los días, con todos mis miedos, fracasos, humillaciones, dificultades... y los sueños cumplidos, los logros, los miedos que sí pude superar, quedan archivados en un sótano de mi mente? Es casi como si eligiera inconscientemente decorar sus pasillos con cuadros de pasados horrorosos, bloquear las salidas con miedos, mantener repisas llenas de fracasos en vez de trofeos, y luego los recorriera, de punta a punta, comprobando que no hay salida, que todas estas cosas son lo que me definen, lo único que hay, lo que vale.

Siempre lo dijeron: es una cuestión de enfoque. Si pudiera evocar solo pensamientos lindos, si pudiera por cada cosa que pienso, hacer que la asociación directa fuese positiva y no negativa,... nunca estaría triste.



Someone who's taking pleasure in breaking down

20 de agosto de 2011

"Autobiografía en cinco actos"

1) Bajo por la calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Me caigo dentro,
Estoy perdido, me siento impotente.
No es culpa mía.
Tardo una eternidad en salir de él.

2) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera:
Finjo no verlo.
Vuelvo a caer dentro.
No puedo creer que esté en el mismo lugar.
Pero no es culpa mía.
Todavía me lleva mucho tiempo salir de él.

3) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Veo que está allí.
Caigo en él de todos modos... es un hábito.
Tengo los ojos abiertos.
Sé dónde estoy.
Es culpa mía.
Salgo inmediatamente de él.

4) Bajo por la misma calle.
Hay un hoyo profundo en la acera.
Paso por el lado.

5) Bajo otra calle.

Extraído de "El libro tibetano de la vida y de la muerte" de Sogyal Rimpoché.