21 de diciembre de 2010

Y lo demás no importa nada!

Por un momento recordé todos los prejuicios que tenía cuando era más chica. Yo era rara desde muy chiquitita, sí, pero sin embargo me quedaba ahí, escondida, preguntándome cómo era la mente de los demás. No podía entender cómo no les importaba cantar cuando no sabían ni tenían la voz para hacerlo… ni vestirse de forma extraña o demasiado llamativa… ¿Cómo podía, aquel borracho, bailar completamente solo mientras todo el mundo lo observaba y hablaba de él?
En algún momento de mi adolescencia dejé de incomodarme ante esta gente que me resultaba tan desfachatada, quizás porque yo quería cambiar, porque ellos parecían divertirse muchísimo más que yo. La timidez, la inseguridad, el hecho de tener tan presente y darle tanta importancia a lo que piensen los demás, nunca es divertido, ni productivo, ni verdadero.

Porque una es feliz cuando no piensa en nada, cuando baila como si nadie la mirara, cuando canta sin importarle si desafina o no, cuando suelta una carcajada verdadera, cuando hace algo por sí misma, cuando se viste como tiene ganas todos los días, cuando los demás y sus opiniones simplemente no te influyen, cuando haces lo que QUERES hacer, cuando elegís tu camino y te equivocas y aprendes, y volves a elegir. Porque sos feliz cuando soñas lo que realmente queres soñar, no lo que te enseñan que es posible… porque TODO es posible… sos feliz cuando entendes que hay que aprender a gatear antes de caminar, y hay que aprender a caminar antes de poder correr… que la vida te da lo que necesitas cuando lo necesitas, para aprender lo que tenes que aprender, para evolucionar, para crecer cada vez más, para ser más vos y menos los demás. Para sacarte toda la mierda que te enseñaron en la escuela, en tu casa, en la iglesia, en la calle. Para encontrar tu propia sabiduría, tu independencia, y libertad, para CONOCERTE y encontrar todas las formas en las que podes llegar a la felicidad.

La felicidad es tan simple como dejarte ser…

Hoy no me importa nada. Soy la que canta afuera de la ducha y bien fuerte, la que toca la guitarra aunque no suene del todo bien, la que se anima a bailar sola en medio de la pista, la que no se pone lo que está en la vidriera sino lo que tiene ganas de ponerse. La que se anima a ser sexy y comportarse como un macho a la vez. La que escucha la música que le llega, no la que está de moda, ni bien vista por los demás. La que se pegó un par de porrazos fuertes pero no se arrepiente. La que se arriesga cada vez más, a pesar de lo que piensen todos, cueste lo que cueste, a hacer lo que me haga feliz. Y más feliz. Y más feliz. Y más feliz.

Dos más dos es cuatro. Lo que estás haciendo, lo que estás pensando, las personas que te acompañan ¿te hacen feliz?
¿No?
Entonces...
¿Qué estás esperando para hacer, pensar y estar en contacto con lo que SABES que te hace feliz?


"What could be more beautiful than truth and freedom?".
Nada. Absolutamente nada.

10 comentarios:

SantitAh dijo...

Es cierto!
Pienso que uno tiene que hacer lo que realmente desea y quiere, sin importar el qué dirán!

yop! dijo...

me hiciste pensar bastante y tenes razon lo importante es hacer y estar con quienes de verdad te hacen feliz....
Saluditos...

Barbara Solange dijo...

Hermoso tu blog ♥
Te sigo (:


http://locaporunaobsesion.blogspot.com/

Ro dijo...

Me encantó la entrada, me re sirvió. Gracias :)

La Criatura dijo...

¡desacatada!

Desencantada dijo...

Me alegro que les guste y sirva :)

Seeeeee, desfachatadaa se vive mejor!

Cecy con "y" dijo...

Me topé con un lindo blog :D
Gracias por tu comentario *-*
Un beso.

Iván dijo...

Genial!
Es simplemente así.
Yo siempre voy con música y cantando por la calle, me hace bien, me alegra el día.
El ánimo cambia totalmente haciendo lo que a uno realmente le gusta hacer.

Besos!!!

Leila dijo...

Me emocioné (faa, na, tanto no)
Pero me re llegó, en serio.(Como que yo también pienso así)Más de una vez agarro la guitarra y canto, canto mal, canto desafinado, canto a los gritos, pero canto. Me gusta.
Me corté el pelo como un macho... pero malll, a las chicas no les gustó, pero la opinion la dieron ellas no pregunté cómo me quedó, a mi me gustó. A mi vieja tampoco le agradó demasiado.. ya se va a acostumbrar.
Cada uno tiene el derecho de hacer con su vida lo que se le cante, si te gusta bien, si no también. Filosofía de vida a muerte. Pero claro, todos estamos en nuestro derecho de hacer lo que queramos hasta el punto en que eso afecte a otra persona.

Desencantada dijo...

Aguante la gente libre!